Hace unos días estaba revisando contenido con un cliente cuando salió la pregunta inevitable “¿Y nosotros también deberíamos hacer algo del Mundial?” La pregunta parece sencilla, pero en marketing casi nunca lo es.
Y es que cada cuatro años ocurre lo mismo: las redes sociales se llenan de marcas hablando de fútbol. Desde memes hasta promociones, todas quieren participar en la conversación porque, al final, el Mundial es uno de los eventos más poderosos en términos de atención mediática. Millones de personas viendo lo mismo, comentando lo mismo y compartiendo emociones al mismo tiempo. Y este Mundial 2026, México es uno de los países anfitriones por lo que para muchas marcas eso representa una oportunidad enorme.
Sin embargo, aunque las ganas de participar sean enormes, como mercadóloga creo que hay algo que a veces olvidamos: no todo lo que es tendencia necesariamente es estratégico.
Hay industrias donde el Mundial encaja de forma natural. Marcas de consumo, entretenimiento, restaurantes o lifestyle pueden aprovechar el momento para generar contenido más relajado, cercano y hasta divertido. Ahí el objetivo muchas veces es conversación, alcance y conexión emocional inmediata.
Pero hay otros sectores donde la conversación cambia, porque no es lo mismo una marca de snacks haciendo memes del partido, que una firma financiera, un despacho profesional o una aseguradora intentando entrar al trend solo porque “todos lo están haciendo”.
Porque en industrias donde la confianza pesa más que la viralidad, la coherencia importa muchísimo. A veces las marcas creen que estar presentes en todas las conversaciones digitales automáticamente las hace relevantes, pero la relevancia no siempre viene de hablar de todo; muchas veces viene de saber qué sí tiene sentido decir desde tu identidad de marca.
Y no estoy diciendo, que el Mundial deba de ser ignorado sino perteneces al giro restaurantero, lo que digo es que el reto del negocio es encontrar ese ángulo de marketing y publicidad que pueda empatar con lo que se ve o se dice sobre el Mundial.
Porque si una empresa habla de estrategia, disciplina, trabajo en equipo, preparación para ganar o cómo tomar decisiones bajo presión, no está “usando un trend”, está usando un contexto cultural para reforzar su mensaje.
Eso deja de ser una publicación oportunista y se convierte en una narrativa poderosa, porque conecta un evento que todos están viendo con ideas que sí tienen valor para la vida real y para los negocios. En lugar de hablar del Mundial por el Mundial, la marca lo convierte en un espejo de su propio posicionamiento.
Ahí es donde el contenido deja de buscar solo atención y empieza a construir percepción: cómo piensas, cómo trabajas y cómo ayudas a tu cliente a tomar mejores decisiones.
El marketing oportunista busca atención inmediata, mientras que el marketing estratégico utiliza el contexto cultural para fortalecer posicionamiento.Uno genera ruido, el otro construye percepción.
Quizás la pregunta que deberíamos hacernos es ¿El Mundial fortalece mi marca… o solo me hace participar en la conversación del momento?
Todos los comentarios son bienvenidos a veronica@vaes.com.mx
Nos leemos, la próxima vez. Hasta entonces.