De acuerdo con la serie ajustada por estacionalidad, en diciembre las remesas mostraron una contracción mensual de 11.24%, siendo la mayor caÃda mensual desde julio del año pasado. En su comparación anual, con series originales, las remesas se contrajeron 4.90%, luego de mostrar un avance de 10.63% en noviembre.
Con lo anterior, las remesas se ubicaron en diciembre en 5,227.78 millones de dólares y en 2024 sumaron 64,745.47 millones de dólares, creciendo 2.25% respecto al 2023. Debido a la caÃda de las remesas en diciembre, el flujo acumulado de 12 meses bajó 0.41% respecto al mes previo (noviembre), cuando habÃa alcanzado un máximo histórico.
La caÃda de las remesas en su tasa anual se debe a contracciones en el número de operaciones de remesas y del monto promedio de cada remesa. Sobre el número de operaciones, en diciembre se contrajeron 1.14% respecto al mismo mes del 2023. Por su parte, la remesa promedio se contrajo 3.85% respecto al mismo mes del 2023, ubicándose en 375 dólares, siendo la menor remesa promedio para cualquier mes desde enero del 2023. Respecto al medio de envÃo de las remesas, destaca que 75.54 millones de dólares fueron a través de efectivo y especie, es decir 1.44% del total en diciembre. A pesar de que esta proporción sigue siendo muy baja, es la mayor desde diciembre del 2021 y podrÃa deberse a la salida voluntaria de migrantes en Estados Unidos previo a la toma de protesta de Donald Trump.
El menor flujo de remesas en dólares puede estar asociado a la depreciación del peso, pues permite el envÃo de una menor cantidad de dólares sin que se observe una caÃda del poder adquisitivo de las remesas que se reciben en México.
En 2024 los estados en donde las remesas registraron un mayor crecimiento de su poder adquisitivo fueron: Ciudad de México con 20.24%, Puebla con 5.52%, Estado de México con 5.29%, Oaxaca con 5.04%, Zacatecas con 3.93%, Guanajuato con 3.51%, Michoacán con 3.34% y Guerrero con 2.76%. En conjunto, estos estados explicaron el 50.31% de las remesas totales que ingresaron a México en 2024.
Los estados con mayor caÃda en su poder adquisitivo fueron: Sinaloa con 18.97%, Baja California Sur con 16.23%, Coahuila con 10.31%, Nuevo León con 9.37%, Tabasco con 9.27%, Sonora con 8.53%, Tamaulipas con 8.49% y Chihuahua con 7.79%. En conjunto estos estados explicaron solamente el 10.96% de las remesas totales que ingresaron a México el año pasado.
RIESGOS EN 2025
Para 2025 hay riesgo de un debilitamiento de las remesas, pues podrÃa darse un mayor deterioro del mercado laboral en Estados Unidos ante la expectativa de que la Reserva Federal frenará el ciclo de recortes de la tasa de interés y la posibilidad de medidas comerciales proteccionistas (imposición de aranceles) que podrÃan afectar el crecimiento económico.
También está el proceso de deportaciones masivas de inmigrantes indocumentados que ha iniciado tras la toma de protesta de Trump, que ha ocasionado, además: 1) la repatriación voluntaria de connacionales y 2) el cese de labores por el riesgo de deportación. El deterioro de las remesas podrÃa afectar el crecimiento del consumo en México, pues en 2024 las remesas explicaron 3.53% del PIB de México, por lo que un escenario en que las remesas caigan 20%, podrÃa afectar el adquisitivo de las remesas, que se obtiene convirtiéndolas a pesos mexicanos con el tipo de cambio FIX del mes y ajustando por inflación. Debido a que el peso mostró una depreciación anual en diciembre de 17.92%, las remesas medidas en pesos mostraron en diciembre un crecimiento anual de 12.15%. Ajustando por inflación, el poder adquisitivo de las remesas en México creció en diciembre 7.61% anual. En todo 2024, el poder adquisitivo de las remesas creció 1.3%, afectado por la apreciación del peso en los primeros cinco meses del año pasado.
Para 2025 se estima un crecimiento de las remesas de 1.2%. Se estima que el poder adquisitivo de las remesas crezca 8.8%, calculado con un tipo de cambio de 20.50 pesos por dólar, en el que cotiza actualmente y una inflación en México con tendencia a 3.9% anual en diciembre. Esto se debe a que, a pesar de la desaceleración esperada de las remesas en dólares, han aumentado las presiones al alza para el tipo de cambio.