Para el 2025 continúa el riesgo de alta volatilidad y se espera que los factores que muevan al tipo de cambio sean:
1. LA RELACIÓN COMERCIAL CON ESTADOS UNIDOS. Donald Trump inició su mandato cumpliendo sus amenazas de una polÃtica comercial proteccionista. Para México y Canadá se impusieron aranceles generales a las importaciones del 25% a partir del 4 de marzo, pero posteriormente se exentaron de aranceles las importaciones que cumplan con las reglas del T-MEC, lo que alivió las presiones en contra del peso mexicano, pues esto obligará a una mayor integración comercial en América del Norte. Actualmente solo el 48.85% de las exportaciones de México y el 37.77% de las exportaciones de Canadá, entran a Estados Unidos bajo el T-MEC. Dado que permanecen los aranceles para los productos que entran a Estados Unidos fuera del T-MEC, se espera que cada vez más empresas quieran cumplir con los criterios, lo que obligará a elevar el contenido regional y laboral de la manufactura. Debido a que seguirán los aranceles de Estados Unidos con el resto del mundo, esto da una oportunidad de crecimiento del comercio de México con Estados Unidos.
Sin embargo, no ha desaparecido la amenaza arancelaria. El 12 de marzo entraron en vigor aranceles del 25% a las importaciones de acero y aluminio. Asimismo, el 2 de abril se espera que Estados Unidos anuncie aranceles recÃprocos con todos los paÃses, lo que podrÃa afectar el crecimiento económico global. Si Trump impone aranceles adicionales sobre México, podrÃa regresar la especulación en contra del peso mexicano y las presiones al alza para el tipo de cambio. Por el contrario, si hay señales de una mayor integración comercial, las apuestas a favor del peso subirÃan y este se apreciarÃa.
2. EL DIFERENCIAL DE TASAS DE INTERÉS DE MÉXICO CON ESTADOS UNIDOS. Para 2025, en México se tiene una expectativa de crecimiento de 0.8% y de inflación al cierre de 3.6% anual, con lo que se espera que Banco de México recorte la tasa de interés para ubicarla en 8.50% al final del 2025 (desde el 9.50% actual). En Estados Unidos, se tiene una expectativa de crecimiento de 1.52% y de inflación al cierre de 2.8%, con lo que se espera que la Reserva Federal recorte su tasa en 50 puntos base, para dejarla en 4.00% en diciembre del 2025 (rango superior). AsÃ, el diferencial de tasas de interés al cierre del 2025 se ubicarÃa en 450 puntos base, contribuyendo a la estabilidad del tipo de cambio en el año.
3. AVERSIÓN AL RIESGO GLOBAL POR CONFLICTOS POLÃTICOS, DESACELERACIÓN ECONÓMICA EN CHINA Y POR EL PRESUPUESTO Y DEUDA DE ESTADOS UNIDOS.
- El presupuesto y el techo de la deuda es algo que periódicamente causa incertidumbre sobre Estados Unidos. No se espera que caiga en moratoria, pero la espera de acuerdos durante el año podrÃa generar mayor volatilidad. Al 14 de marzo es probable que se pase una ley de gasto en el Senado de Estados Unidos, evitando un cese parcial de operaciones del gobierno de Estados Unidos.
- El escalamiento en los conflictos geopolÃticos, particularmente en Europa, podrÃan generar aversión al riesgo. Por ahora parece que podrÃa alcanzarse un acuerdo de paz temporal entre Ucrania y Rusia, con la intervención de Estados Unidos, pero esto está por confirmarse.
- Es posible que siga la guerra comercial entre Estados Unidos y China. Sin embargo, se espera que China anuncie estÃmulos fiscales para lograr el objetivo de crecimiento del 5% en 2025.
4. AVERSIÓN AL RIESGO SOBRE MÉXICO por 1) la posibilidad de nuevas controversias comerciales y una mayor probabilidad de que la controversia en materia energética sea llevada a fase de panel, 2) las elecciones del Poder Judicial programadas para el 1 de junio y 3) la posibilidad de recortes de la calificación crediticia, que podrÃan afectar la especulación a favor del peso y generar presiones al alza para el tipo de cambio.
PARA 2025 SE ESPERAN TRES ESCENARIOS DEL TIPO DE CAMBIO
* BAJO UN ESCENARIO CENTRAL, el tipo de cambio podrÃa ubicarse en promedio en 19.80 pesos por dólar, asumiendo que Donald Trump favorece la integración comercial de América del Norte y no se genera mayor aversión al riesgo sobre la economÃa mexicana ni en el mundo. Se mantiene el amplio diferencial de tasas de interés entre México y Estados Unidos, permitiendo la estabilidad del tipo de cambio. Tampoco se dan recortes en la calificación crediticia de la deuda soberana. Con esto, las apuestas netas a favor del peso mexicano vuelven a incrementarse, con lo que el tipo de cambio disminuye hacia el nivel considerado de equilibrio.
* BAJO UN ESCENARIO ADVERSO, el tipo de cambio podrÃa subir por encima de 21.00 pesos por dólar, si Donald Trump impone aranceles adicionales en contra de México. El escenario asume que 1) se impone arancel a productos especÃficos clave a pesar del T-MEC o se limita de alguna manera la llegada de productos mexicanos a Estados Unidos, 2) se reanuda la retórica de renegociar el T-MEC, en lugar de hacer la revisión programada. Además de la incertidumbre, este escenario contempla un mayor debilitamiento de la actividad económica, lo que provocarÃa que el Banco de México haga recortes más agresivos de la tasa de interés, reduciendo el diferencial de tasas con Estados Unidos y propiciando el incremento de la especulación en contra del peso mexicano.
* BAJO UN ESCENARIO OPTIMISTA, el tipo de cambio baja hacia 18.50 pesos si hay mayor colaboración entre México y Estados Unidos, dejando de lado la narrativa de renegociación del T-MEC, de imposición de aranceles o de regreso de la manufactura hacia Estados Unidos. Bajo este escenario México ganarÃa más participación de mercado en las importaciones de Estados Unidos y se aumentarÃa (o al menos la expectativa) la inversión extranjera directa, tanto de reinversión de utilidades como de nuevas inversiones.
En resumen, los escenarios se pueden ver como niveles de agresión de Donald Trump en contra de México. En el escenario pesimista es donde Trump quiere toda la inversión y reducir su relación con México. En el escenario central México puede ganar participación de mercado porque hay una mayor integración comercial. En el escenario optimista, desaparece la retórica del reshoring en Estados Unidos, favoreciendo la inversión en México.