No todos los regios se parecen

Hay regiomontanos que salen de la regla y son una lecci贸n de compromiso y talento al resto del mundo.
10/02/2020

La Sierra Madre Oriental pas贸 por una etapa de movimientos tect贸nicos hace 80 millones de a帽os seg煤n un estudio de la doctora Elisa Fitz, investigadora del Instituto de Geolog铆a. Sin embargo, el suelo que nos sostiene viene de m谩s atr谩s y su origen es casi 茅pico. Hace aproximadamente 120 millones de a帽os, 鈥渦na enorme paleo-isla volc谩nica (del tama帽o de Jap贸n) se aproxim贸 a lo que hoy es territorio mexicano鈥 lo mont贸鈥.  Luego, empuj贸 al bloque continental 鈥減roduciendo el levantamiento de las rocas submarinas que denominan la Sierra Madre Oriental鈥.

Se present贸 otra actividad terrestre hace 65 millones de a帽os y, por 煤ltimo, hace 45 millones. En esta 煤ltima se model贸 la saliente de Monterrey y su coloso de piedra: el Cerro de la Silla. He aqu铆 el escenario definitivo.

Tras permanecer inh贸spito, decenas de colonos se asentaron en esta regi贸n hace 423 a帽os, formaron familias y dejaron descendientes. Estos, a su vez, siguieron la obra de sus mayores y extendieron el poblado. Hoy se encuentra una gran metr贸poli de acero, cristal y cemento, a donde llegan empresarios y cient铆ficos, turistas y migrantes, en un concierto de voces y pisadas incesantes. Es la gran capital de Nuevo Le贸n y bien podr铆a ser la del norte del pa铆s.

Tambi茅n, sus hombres y mujeres han ido construyendo una personalidad propia al paso del tiempo. Se comienza por el lenguaje, se sigue por la comida y se termina por la m煤sica. Convenciones o no, los misterios de la identidad est谩n lejos de resolverse; ni茅guele el respeto a alguien por su oficio, familia, apariencia o lugar natal, y provocar谩 una ri帽a. Como pocos, los regiomontanos son orgullosos de lo suyo y los medios de comunicaci贸n avivan este sentimiento. Pero, 驴qu茅 significa ser regio en el siglo XXI? 驴Hay cualidades 煤nicas en los nacidos de estas tierras? Y, de haberlas, 驴encajan en todos?

Hallo al azar una campa帽a comercial de una firma cervecera, aparecida en la prensa el 29 de septiembre de 2019. Ah铆 se lee: 鈥淪er regio es llevar en la sangre esp铆ritu de lucha. Es ser due帽o de un acento tan peculiar con el que, con poco, dicen mucho. Es seguridad, misma que les ayuda a reconocer cuando algo est谩 con ganas o aceptar cuando se la ba帽an鈥. Elijo ahora otras l铆neas: 鈥淔elicidades por apapacharnos con un delicioso machacado por la ma帽ana, disfrutar de un cabrito por la noche pero, sobre todo, por ser el lugar que re煤ne de domingo a domingo a toda su gente con una carnita asada al ritmo del norte帽o鈥.

Para persuadir a la gente, la publicidad necesita simplificar su mensaje, a veces sin importar sacrificios. En este caso, resulta jocoso el hecho de que se realce al regio, 鈥渟obre todo鈥, por un bife a la parrilla. Pero, lejos de incomodar, esto entusiasma a muchos ya que, en verdad, hay una costumbre arraigada por ese consumo. La duda nos oprime cuando vemos los mismos rasgos en otras ciudades norte帽as, incluso en estados vecinos. Entonces, cabe preguntarse: 驴el cabrito al carb贸n cifra a la estirpe de Monterrey, el desparpajo, el habla tajante? Hay regiomontanos que salen de la regla y son una lecci贸n de compromiso y talento al resto del mundo, personas visionarias y geniales algo excluidas del retrato familiar. Por ejemplo, Fray Servando y Abel Quezada.

Fray Servando Teresa de Mier naci贸 en la sultana del norte el 18 de octubre de 1765. Esp铆ritu cultivado, sufri贸 destierros, c谩rceles y envidias por sus opiniones y su dedicaci贸n a la independencia de M茅xico. Gran escritor, public贸 un libro sobre sus viajes a Espa帽a, Inglaterra, Portugal y Francia, donde narra sus vivencias como prisionero en calabozos infectos y sus encuentros con nobles, intelectuales e insurgentes en bellos salones. Se transfigur贸 a tal grado en h茅roe novelesco que ahora se le acusa de inventar algunos pasajes. Aun as铆, otra obra suya, Historia de la Revoluci贸n de la Nueva Espa帽a (Londres, 1813), una defensa ardorosa a la libertad, fue le铆da con deleite en Europa y utilizada como fuente de informaci贸n por el propio Sim贸n Bol铆var y por historiadores brit谩nicos.

Quiz谩s nadie se entreg贸 tanto a la causa nacional como fray Servando cuando pudo ascender en la jerarqu铆a eclesi谩stica por sus buenas dotes. Como diputado de Monterrey, en 1823, dict贸 uno de los mejores discursos en la historia parlamentaria del pa铆s, conocido despu茅s como 鈥減rofec铆a pol铆tica鈥. Dice la investigadora Marie-C茅cile B茅nassy-Berling que 鈥渆ste solo m茅rito habr铆a sido suficiente para asegurar su prestigio en la memoria de sus conciudadanos鈥.

Toda la riqueza humana y espiritual de nuestro personaje parece hoy reducida a dos palabras: Padre Mier; su imagen, a una estaci贸n del Metro.

Otro regiomontano de gran estrella es el dibujante, pintor, escritor y empresario Abel Quezada. Nacido el 13 de diciembre de 1920 al pie del Cerro de la Silla, tambi茅n recorri贸 varios lugares y climas a lo largo de su vida. Pas贸 su infancia en Comales, Tamaulipas, un pueblito animado por cowboys, trabajadores de la construcci贸n y extranjeros, al que llam贸 con humor 鈥渃apital del mundo civilizado鈥. Su experiencia en este y otros ambientes le sirvi贸 para crear personajes y situaciones durante su carrera de historietista.

Abel Quezada form贸 parte del equipo de periodistas y escritores alrededor de Julio Scherer en el peri贸dico Exc茅lsior, a principios de los setenta. Con ellos impuls贸 la libertad  de prensa y algo pocas veces intentado en M茅xico: el derecho a la informaci贸n. Inmortaliz贸 personajes todav铆a recordados como Gast贸n Billetes (un millonario con un diamante por nariz) o el Charro Mat铆as. Luego pas贸 con 茅xito a la pintura y la ilustraci贸n hasta convertirse en colaborador de la insigne The New Yorker, de 1981 a 1987.

A Fray Servando y Abel Quezada los movi贸 el deseo de ver m谩s all谩 del horizonte, de tantear otros suelos. Cosmopolitas les dir铆an algunos, pero el t茅rmino encierra cierto goce personal o ego铆sta. No. Ambos practicaron un humanismo real, de facto, un inter茅s por los otros digno de merecimientos. Regiomontanos como cualquiera, hace falta incluir sus rasgos en el perfil de los colonos asentados cerca de la Sierra Madre Oriental.

Es una historia que se remonta a 120 millones de a帽os.

julian.javier.hernandez@gmail.com



Juli谩n J. Hern谩ndez ha sido editor y colaborador en peri贸dicos de Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de M茅xico. Actualmente es asesor en temas de comunicaci贸n y copywriting. https://medium.com/@j.j.hernandez

Las opiniones expresadas por el autor no reflejan necesariamente el punto de vista de MOBILNEWS.MX

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