Va de cuento

Juan Palacios

APOTROPAICO
Hace muchos a√Īos, en un lejano pa√≠s‚Ķ as√≠ iniciaban los cuentos en mi infancia y hoy tuve un dej√° vu.
04/09/2020

Hace muchos a√Īos, tantos casi como los que he vivido, un gobernante de un pa√≠s lejano al nuestro lleg√≥ al poder con la misi√≥n autoimpuesta de convertir al suyo en la principal potencia mundial, tuvo varias ideas que, desde su perspectiva eran l√≥gicas y pensaba que poni√©ndolas en pr√°ctica acabar√≠a con los problemas de ese pa√≠s y mejorar√≠a la calidad de vida de sus habitantes.

Debo aclarar que hoy ese país es efectivamente no la primera, pero sí la segunda economía más grande del mundo, pero no gracias a las medidas tomadas por ese gobernante que, entre otras, tomó la decisión de mandar a sus cuadros educados a ser reeducados y realizar labores consideradas poco apropiadas para sus habilidades, a fin de que aprendieran a ser humildes y a obedecer al pueblo.

Una de las medidas que no alcanzo a entender c√≥mo fue que decidi√≥ tomar, fue la de eliminar a cuatro ‚Äúenemigos‚ÄĚ de la agricultura, cuatro plagas: ratas, mosquitos, moscas y gorriones. De estos √ļltimos se calcula que fueron eliminados unos 20 millones. El problema es que esta pol√≠tica se tradujo en que, muertos sus depredadores, los saltamontes hicieron su agosto y arrasaron con parte de las cosechas.

Por si eso fuera poco, lanz√≥ al pa√≠s en el llamado ‚ÄúGran Salto Adelante‚ÄĚ, para acelerar la industrializaci√≥n, haciendo que campesinos, obreros y, en general, todos los habitantes del pa√≠s construyeran hornos artesanales para producir acero.

No s√© si sea necesario decir que el metal producido distaba mucho de ser acero de calidad, el cual de ninguna manera serv√≠a para el prop√≥sito anunciado, pero s√≠ hizo que los campesinos dejaran de atender el campo y se produjera el periodo conocido como ‚ÄúLa Gran Hambruna‚ÄĚ, la cual produjo espantosos resultados y un n√ļmero indeterminado de muertos que fluct√ļa entre los 15 y los 45 millones de personas dependiendo de las cuentas que se consideren reales.

Luego de este fracaso, y para mantener siempre movilizadas a las masas, el dirigente lanz√≥ su gran, gran programa de Revoluci√≥n Cultural y su campa√Īa para suprimir contrarrevolucionarios, todo un √©xito ambas.

Tanto que, quizá con la finalidad de que los éxitos fueran suyos y los fracasos de otros, dejó la dirigencia del país y asumió la de su partido, desde donde, adivine, llevaba las riendas del país.

Durante su mandato y el tiempo en que dirigió su partido, retó a los dirigentes soviéticos, a algunos de los cuales no consideraba a su altura, no era un segundón, sino el máximo dirigente del mundo comunista.

Sus buenas intenciones se estrellaron en su ignorancia y su tozudez, las muertes y los da√Īos ocasionados fueron irreparables y para bien o para mal, era querido por una gran parte de su pueblo.

No hay moraleja o ense√Īanza en este escrito, es solo el reflejo de un extra√Īo dej√° vu y la esperanza de que haya un mejor futuro, como lo tiene aquel pa√≠s una vez que supero esa etapa.

jpalacios@mobilnews.mx



JUAN PALACIOS es educador de profesión, periodista por vocación. Editorialista en La Moneda, ABC, El Porvenir y Radio Alegría

Las opiniones expresadas por el autor no reflejan necesariamente el punto de vista de MOBILNEWS.MX

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