“No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca, jamás, sucedióâ€, canta JoaquÃn Sabina en “Con la frente marchitaâ€, y aunque él se refiere a una historia de desamor, creo que un fenómeno como ese, la añoranza de lo que no sucedió, es el que se presenta en nuestros dÃas, no solo en México, donde se sueña con los tiempos felices anteriores al neoliberalismo, unos tiempos en los cuales por cierto el PRI gobernaba, sino en el mundo entero, comenzando con nuestros vecinos del norte que ven en el MAGA un lema referente a recuperar tiempos dorados.
Es sin duda, la búsqueda del paraÃso perdido, ese del cual fuimos expulsados por no acatar las normas, o al menos eso queremos creer, que algún tiempo vivimos el paraÃso y lo perdimos, como algunos que dicen hoy “éramos felices y no lo sabÃamosâ€.
Pero la realidad es distinta, ni el tiempo previo al neoliberalismo era el paraÃso, ni la época dorada de la industrialización representa ese lugar para los Estados Unidos, simplemente las vicisitudes del presente nos hacen voltear hacia otro tiempo, donde, según la memoria, éramos felices, o eso creemos en retrospectiva.
Estas posturas ante la realidad me recuerdan un cartón de Quino, el creador de Mafalda, en el cual esta le pregunta a su papá acerca de cómo eran sus tiempos y después de la respuesta la niña le dice al padre, en realidad querÃa que me contestaras que estos son tus tiempos. Asà estamos, parece que nuestros tiempos, personales y nacionales, están en el ayer y no en el hoy o el mañana.
Ya fuimos, dirÃan algunos jóvenes para referirse a que caducamos, como personas o como paÃses, al enfrentar las posturas de buscar en el ayer las respuestas al mañana o por lo menos al hoy, como si el tiempo fuera circular, como si el tiempo existiera, dirÃan los fÃsicos teóricos. Por eso preferimos a Newton sobre Einstein cuando de tratar con nuestra realidad inmediata se refiere.
En este ambiente es muy probable que pululen las fake news, las teorÃas conspiratorias y la llamada post verdad. Las posturas anti vacunas son resultado de este ambiente que privilegia el pasado sobre el presente. No importa que aumenten los casos de enfermedades que se creÃa estaban superadas.
Ahora bien, supongamos por un momento que el priato fue efectivamente la época dorada de México, ¿no deberìamos preguntarnos si las condiciones actuales permiten volver a tener un tiempo similar?
Sé que muchos dicen que no se está volviendo hacia el PRI, pero los hechos son los hechos, salvo contadas excepciones, la mayorÃa de los polÃticos que componen Morena vienen de ahÃ, se formaron ahà y piensan como los viejos priistas, concentrar el poder en la presidencia es su objetivo porque piensan que asà se puede y debe gobernar.
Quizá deberÃamos hacer caso al propio Sabina quien en otra canción, “Peces de ciudadâ€, nos dice “en Comala comprendà que al lugar en que fuiste feliz no debieras tratar de volverâ€, no vaya a ser, esto lo digo yo, que la realidad sea tan diferente que no la reconozcamos, como, y ya que estoy recordando canciones, la Penélope de Serrat que no reconoció al viajero cuando regresó.