El abrazo c贸mplice del exterminio

La negativa del gobierno a reconocer al Rancho Izaguirre como un campo de exterminio deja en evidencia su nulo compromiso con la verdad y la justicia.
27/03/2025

En el coraz贸n de Teuchitl谩n, Jalisco, se erige el Rancho Izaguirre, un lugar que ha capturado la atenci贸n nacional e internacional debido a los macabros hallazgos que sugieren su uso como centro de actividades atroces.

Todas las evidencias apuntan hacia un sitio de exterminio; sin embargo, las autoridades federales insisten en catalogarlo 煤nicamente como un centro de adiestramiento delictivo.

Definamos pues 驴qu茅 es realmente un "campo de exterminio"?

Un campo de exterminio es, por definici贸n, un lugar destinado a la eliminaci贸n sistem谩tica de personas. Hist贸ricamente, estos sitios han sido utilizados para llevar a cabo genocidios, asesinatos masivos y desapariciones forzadas. Las caracter铆sticas distintivas incluyen la presencia de fosas comunes, hornos crematorios, restos humanos y objetos personales de las v铆ctimas.

Las investigaciones y testimonios relacionados con el Rancho Izaguirre han llevado a hallazgos realmente escalofriantes.

Se han descubierto cientos de pares de zapatos, identificaciones y ropa, que nos pueden dar una idea de la cantidad de gente que puso un pie en ese lugar. La existencia de crematorios y fosas indica pr谩cticas de incineraci贸n y sepultura clandestina de cuerpos.

Algunos sobrevivientes han narrado experiencias de tortura, asesinatos y otras atrocidades cometidas en el lugar.

Este rancho, convertido en centro de exterminio y entrenamiento del CJNG, es una de las tantas herencias de la fallida estrategia de seguridad del expresidente Andr茅s Manuel L贸pez Obrador. Su pol铆tica de "abrazos, no balazos" no solo fortaleci贸 a los c谩rteles al dejarlos operar con total impunidad, sino que permiti贸 la consolidaci贸n de espacios como este, donde la violencia se institucionaliz贸 en la sombra del desinter茅s gubernamental.

La falta de intervenci贸n y la permisividad disfrazada de pacifismo terminaron por ceder el control de amplias regiones del pa铆s al crimen organizado, con consecuencias devastadoras para la poblaci贸n civil.

A pesar de las evidencias, el secretario de Seguridad P煤blica, Omar Garc铆a Harfuch, declar贸 que "no hay indicios" de que el rancho en Teuchitl谩n fuera un campo de exterminio, calific谩ndolo en cambio como un centro de adiestramiento del C谩rtel Jalisco Nueva Generaci贸n (CJNG). Esta afirmaci贸n ha generado controversia y ha sido percibida por muchos como un intento de minimizar la gravedad de los hechos.

Los colectivos de b煤squeda y las llamadas "madres buscadoras" han expresado su indignaci贸n ante la postura gubernamental. Argumentan que las pruebas encontradas en el rancho son irrefutables y que la negaci贸n oficial solo perpet煤a la impunidad y el dolor de las familias afectadas.

La presidenta Claudia Sheinbaum dice que ya dejen a AMLO en paz, c贸mo si 茅l fuera la v铆ctima, no ve o no quiere ver el horror de la realidad.

La negativa del gobierno a reconocer al Rancho Izaguirre como un campo de exterminio deja en evidencia su nulo compromiso con la verdad y la justicia.

Las evidencias son contundentes y la redefinici贸n de los t茅rminos no puede ocultar la realidad de los hechos.

Los mexicanos debemos exigir a las autoridades que enfrenten la verdad, reconozcan la magnitud de la tragedia y act煤en en consecuencia para garantizar que atrocidades como estas no se repitan.

Tiempo al tiempo.



H脡CTOR GUERRERO es periodista director de @politicamx @TiempoReal_mx y @losfuertes.mx. Las expresiones aqu铆 vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opini贸n y no necesariamente reflejan la postura editorial de Mobilnews.mx.

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