Coahuila se cuece aparte

Los norteños tenemos un arraigo especial, un orgullo que no se aprende, se hereda. Se nota en nuestra forma directa de hablar, en nuestra cultura, en como entendemos la vida.
27/01/2026

A veces pienso que México no es un solo pais. Son varios al mismo tiempo.

Y eso se siente en la vida diaria: hay regiones que viven la realidad desde la conversación, y otras que la viven desde la operación, desde el trabajo y desde la urgencia de que todo funcione.

Ahí si, Coahuila se cuece aparte. No solo por lo que produce, sino por lo que es.

Los norteños tenemos un arraigo especial, un orgullo que no se aprende, se hereda.

Se nota en nuestra forma directa de hablar, en nuestra cultura, en como entendemos la vida.

Aquí todo cuesta un poco más —el clima, las distancias, las jornadas- y por eso el carácter se hace firme.

Aquí el país se traduce en industria, exportación, cadenas de suministro y parques industriales que aparecen donde antes solo había polvo.

La modernidad no es un concepto: es una dinámica. El nearshoring no es discurso; es una nave nueva, un proveedor que llega, una ciudad que se estira.

Y eso exige orden, estructura y continuidad.

Por eso a veces parece que viviéramos en países distintos. Mientras en otros lugares el futuro se discute, aquí se construye.

Pero el ruido nacional también se siente: en aranceles, en el dólar, en la gasolina, en la confianza para invertir.

Y hay una palabra que sostiene todo: seguridad. Aquí no es un lujo, es una condición para vivir, trabajar y crecer.

Porque el desarrollo sin seguridad es solo una ilusión.

Coahuila se cuece aparte, sí. No porque esté separado, sino porque está conectado. Y cuando estás conectado al mundo, no puedes vivir a medias.

Aquí el desarrollo no se promete: se construye. Y la seguridad no se presume: se sostiene.



EVA FARÃAS VALDEZ es periodista y comunicóloga coahuilense, con más de 20 años de experiencia en comunicación, imagen y relaciones públicas. Es mamá y escribe desde una mirada cercana y profundamente humana: conecta la vida cotidiana con los grandes temas de nuestro tiempo, especialmente las mujeres y la comunidad. Cree en las historias como una forma de acompañar y transformar, y en la palabra como un impulso para construir entornos más justos y más humanos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de Mobilnews.mx.

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