No abandonar el alcoholímetro

18/12/2019

Fue en una plática de café. La charla giró en torno a los hijos, los riesgos que corren cuando circulan por las calles de la ciudad y la necesidad de tomar precauciones cuando salen por las noches. Coincidimos que en nuestros tiempos de juventud uno de los mayores peligros se centraba en los accidentes provocados por los excesos de alcohol y la forma en los que éstos se habían reducido con la aparición del alcoholímetro.

‚ÄúLas cosas ya no son iguales, el alcohol√≠metro ya no es lo mismo‚ÄĚ, dijo con cierta preocupaci√≥n mi amiga. Relat√≥ lo sucedido una noche cuando sali√≥ de un restaurante japon√©s de la zona de Las Lomas de Chapultepec. Hab√≠a estado con unas compa√Īeras de trabajo, cen√≥ poco y bebi√≥ un par de ginebras.

Al t√©rmino del encuentro, consider√≥ que la cantidad ingerida no representaba un exceso. Tom√≥ su autom√≥vil para regresar a su casa y en el camino, se encontr√≥ con un operativo de revisi√≥n de la Secretar√≠a de Seguridad P√ļblica de la Ciudad de M√©xico. Confiada en que nada suceder√≠a, accedi√≥ a la prueba de alcohol. Para su sorpresa, el nivel permitido hab√≠a sido sobrepasado, por muy poco, pero lo suficiente para que se iniciara el proceso administrativo en su contra.

Los encargados del operativo le pidieron presentar sus documentos y estacionar su coche. De inmediato, uno de los oficiales que formaban parte del operativo se acercó a ella para informarle lo que procedía: levantamiento de su auto y traslado al Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social, conocido como El Torito.

‚ÄúNo se preocupe se√Īora‚ÄĚ, dijo en tono amable el agente que se le acerc√≥ para dialogar cuando ella ya hab√≠a salido de su veh√≠culo. Tras ofrecerle un arreglo mediante el pago de dos mil pesos, r√°pidamente fue eximida de continuar con el proceso.

La anécdota sale a colación tras la publicación en el diario Reforma de un caso similar y de la reciente remoción del titular del programa Conduce sin Alcohol, puesto en marcha por el Gobierno capitalino en 2003.

No cabe duda que se trata de una de las medidas administrativas más eficaces que han sido implementadas para reducir el índice de accidentes provocados por el exceso en el consumo de bebidas embriagantes. De acuerdo con cifras del propio Gobierno de la Ciudad de México, en un corte a 2017, este programa logró reducir en un 43% el promedio de incidentes viales generados por el alcohol y en 60% el nivel de mortandad por la misma causa.

Más allá de la credibilidad de nuestras autoridades, lo que está en juego es la vida de nuestras familias. Preservar este programa que ha sido ejemplo a nivel nacional será uno de los mejores legados que pueda dejar la nueva administración capitalina.

SEGUNDO TERCIO. Mi amiga infractora contó lo anterior apenada por su forma de resolver el problema. Quienes escuchamos la anécdota no dejamos de increparla por haber contribuido a lo que todos queremos combatir.

TERCER TERCIO. Bien recibido en todos los sectores el incremento de 20% en los salarios mínimos. Difícil estar en contra de esta medida.



EDUARDO DEL R√ćO es periodista. Diplom√°tico por m√°s de una d√©cada. Ex servidor p√ļblico. Consultor en comunicaci√≥n.

Las opiniones expresadas por el autor no reflejan necesariamente el punto de vista de MOBILNEWS.MX

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