Ayer se celebró uno de los dÃas festivos más icónicos e importantes de Estados Unidos, Thanksgiving. En esta festividad familiar participa una porción importante de mexicanos que residen tanto en ese paÃs como en México.
Mi primera experiencia de Thanksgiving la tuve cuando estaba por iniciar el doctorado en la Universidad de Michigan, en 1991.
HabÃa un programa por el cual varias familias locales, o en los alrededores de Ann Arbor y Detroit, recibÃan estudiantes extranjeros para pasar el fin de semana largo en su hogar, dándoles la oportunidad de vivir la experiencia del DÃa de Acción de Gracias, el cual tradicionalmente se celebra el último jueves de noviembre, seguido por Black Friday, la jornada oficial de compras de la temporada navideña que tiene lugar el dÃa siguiente.
Hugh, Nancy y sus dos hijos, que en ese entonces tenÃan 12 y 10 años de edad, me recibieron en su hogar en Fenton, Michigan, con una hospitalidad admirable. Yo tenÃa 23 años.
Recuerdo vÃvidamente la experiencia de preparar la cena y de sentarse a la mesa con el pavo y los diversos platillos que lo acompañan, incluidos los famosos gravy, cranberry sauce y pumpkin pie, entre otras delicias que asimilé rápidamente.
Durante varios años, mantuve el contacto con la familia, deseándoles siempre un muy feliz Thanksgiving.
Y durante esos años he visto a familiares, amigos y colegas celebrar esta festividad con mucho entusiasmo, aun de este lado de la frontera.
Los vÃnculos familiares entre ambos paÃses son tales que muchos mexicanos saben de la importancia de esa celebración.
De acuerdo con las encuestas nacionales de EL FINANCIERO, realizadas mensualmente de 2019 a 2025, cuatro de cada diez mexicanos dicen tener familiares que viven en Estados Unidos. Y, en promedio, el 13 por ciento afirma que esos familiares envÃan dinero a México.
La cifra no es menor, y no lo ha sido ya por muchos años. Pero los porcentajes han mostrado altibajos, lo cual pareciera reflejar los tiempos polÃticos.
En promedio, para el periodo 2019-2025, el 60 por ciento dijo no tener familiares en el vecino paÃs del norte. Pero en 2020 y 2025, el último y el primer año de Trump en su primera y segunda administración, el porcentaje ha sido más alto, de 65 y 68 por ciento, respectivamente.
Es probable que en una pregunta tan factual como esta, también pudiera haber un efecto de espiral de silencio. No todos quisieran dar señas sobre los seres cercanos bajo condiciones como las actuales.
Y no es para menos: al escribir los primeros párrafos fue inevitable pensar en las posibilidades de que agentes de ICE estén al pendiente de extranjeros asistiendo a centros comerciales a hacer compras de Good Friday. O historias noticiosas de personas viajando para estar con su familia en Thanksgiving y encontrarse con la deportación.
Las encuestas indican una caÃda en el porcentaje de personas que dicen tener familiares en EU que envÃan dinero, de 18 por ciento en 2024 a 11 por ciento en 2025. Se trata de una caÃda sustancial, y habrÃa que preguntarse por qué.
Dos posibilidades: 1) que efectivamente haya un menor vÃnculo familiar, es decir, menos gente vinculada con familiares en el paÃs vecino, aunque parece un cambio realmente masivo. 2) Que haya espiral del silencio entre ciertos segmentos, evitando decir que se tienen esos lazos para evitar problemas.
La segunda es una hipótesis realmente débil, pero es factible. Lo cierto es que en este año, con la polÃtica del gobierno de Trump hacia migrantes, se ha registrado el menor porcentaje de mexicanos que admite tener familia en EU que envÃa remesas.
Incluso el porcentaje de quienes dicen tener familia pero que no envÃan dinero bajó sustancialmente de 2019 a 2025, al inicio y final de la serie, al pasar de 31 a 20 por ciento.
Cualquiera que sea la razón, hoy hay muchos menos mexicanos que dicen tener familiares en Estados Unidos que hace seis años.
IronÃas actuales de la celebración de Thanksgiving, sÃmbolo del encuentro de pueblos y culturas en norteamérica.