Del protagonismo a la irresponsabilidad

H茅ctor Reyes

DESDE MI ESCRITORIO
Cuando un gobierno decide recortar, redirigir o no priorizar recursos para programas esenciales como la vacunaci贸n, asume un riesgo sanitario. La salud p煤blica no admite improvisaciones ni c谩lculos pol铆ticos.
13/02/2026

Durante la pandemia, Hugo L贸pez-Gatell se convirti贸 en uno de los rostros m谩s visibles del gobierno federal en su calidad de subsecretario de Prevenci贸n y Promoci贸n de la Salud. Su figura ocup贸 conferencias, titulares y debates nacionales. Hoy, ya fuera de ese encargo pero a煤n como personaje p煤blico vinculado al sector salud y a la administraci贸n pasada, ya que funge como representante de M茅xico ante la OMS, en Ginebra, Suiza, su nombre vuelve a colocarse en el centro de la discusi贸n, no por el protagonismo medi谩tico de entonces, sino por la responsabilidad hist贸rica frente a un nuevo desaf铆o: el resurgimiento del sarampi贸n en M茅xico.

El sarampi贸n no es una enfermedad nueva ni desconocida. Es prevenible; existe una vacuna segura y eficaz desde hace d茅cadas, y M茅xico hab铆a logrado importantes avances en su control. Sin embargo, la disminuci贸n sostenida en las coberturas de vacunaci贸n durante los 煤ltimos a帽os abri贸 una grieta que hoy muestra consecuencias. El pa铆s enfrenta brotes en distintas regiones, encendiendo alertas sanitarias que parec铆an superadas.

En este contexto, el diputado federal por Guanajuato, 脡ctor Jaime Ram铆rez Barba ha se帽alado la necesidad de revisar posibles responsabilidades administrativas e incluso judiciales por la ca铆da en los niveles de inmunizaci贸n. Sus declaraciones apuntan directamente a las decisiones tomadas en la pasada administraci贸n federal, donde 鈥攕eg煤n ha sostenido鈥 se debilit贸 la estructura operativa del sistema de vacunaci贸n, se modificaron esquemas de adquisici贸n de biol贸gicos y se redujo la eficacia log铆stica que durante a帽os permiti贸 mantener altas coberturas.

El se帽alamiento no es menor. La administraci贸n del expresidente Andr茅s Manuel L贸pez Obrador apost贸 por una reconfiguraci贸n profunda del sistema de salud, bajo la bandera del combate a la corrupci贸n y la centralizaci贸n de compras. Sin embargo, en el camino, se registraron desabastos, retrasos y una preocupante ca铆da en las tasas de vacunaci贸n infantil, incluyendo la triple viral (sarampi贸n, rub茅ola y paperas). Lo que en su momento fue advertido por especialistas y organizaciones m茅dicas hoy se traduce en un brote que impacta principalmente a ni帽as y ni帽os no vacunados.

La discusi贸n va m谩s all谩 de nombres propios. Se trata de decisiones de pol铆tica p煤blica. Cuando un gobierno decide recortar, redirigir o no priorizar recursos para programas esenciales como la vacunaci贸n, asume un riesgo sanitario. La salud p煤blica no admite improvisaciones ni c谩lculos pol铆ticos. Cada punto porcentual que baja en cobertura representa miles de personas vulnerables.

A un servidor le toc贸 participar en la organizaci贸n de un sin n煤mero de campa帽as de vacunaci贸n, era, un esfuerzo de miles de personas, log铆sticamente y tambi茅n, an铆micamente, hab铆a los llamados d铆as y semanas nacionales de vacunaci贸n, donde se vacunaban a una gran cantidad de menores, eso desapareci贸.

El sarampi贸n es altamente contagioso. Un solo caso puede detonar cadenas de transmisi贸n en comunidades con baja inmunizaci贸n. La responsabilidad no recae 煤nicamente en quienes optan por no vacunar 鈥攎uchas veces influenciados por desinformaci贸n鈥, sino tambi茅n en quienes ten铆an la obligaci贸n constitucional de garantizar acceso oportuno, suficiente y gratuito a las vacunas.

Hoy, cuando el pa铆s observa c贸mo resurgen enfermedades que se cre铆an controladas, la pregunta es inevitable: 驴fue una falla t茅cnica, una consecuencia presupuestal o una decisi贸n pol铆tica mal calculada? Lo cierto es que la disminuci贸n en la vacunaci贸n no fue un fen贸meno espont谩neo; ocurri贸 en un contexto de cambios estructurales en el sistema de salud federal bajo la conducci贸n de quienes entonces encabezaban la pol铆tica sanitaria.

Pasar del protagonismo a la responsabilidad implica asumir las consecuencias de las decisiones tomadas. Y si de ellas se derivaron omisiones, negligencias o afectaciones a la salud colectiva, corresponde a las instancias competentes investigarlo. La salud p煤blica no puede ser reh茅n de experimentos administrativos ni de prioridades desplazadas.

Porque cuando la vacunaci贸n baja, no baja una estad铆stica: sube el riesgo. Y en ese c谩lculo, quienes pagan el precio son siempre los m谩s vulnerables.

Buen fin de semana, del amor y la amistad. La frase: No esperes nada de nadie. 隆脕nimo!



H脡CTOR REYES SOTO es experto en comunicaci贸n desde hace m谩s de 27 a帽os en diferentes dependencias y entidades p煤blicas de Coahuila. Actualmente es Director de Comunicaci贸n del Municipio de Ramos Arizpe. 

Las expresiones aqu铆 vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opini贸n y no necesariamente reflejan la postura editorial de Mobilnews.mx.

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