Jorge Alfredo Lera-Mejía

OPINIÓN ECONÓMICA Y FINANCIERA
El uso intensivo de subsidios, acuerdos coyunturales y “ahorros franciscanos” desnuda la ausencia de instituciones fuertes en varios frentes clave.


La nueva política exterior mexicana coloca en el centro a las personas migrantes como actores del desarrollo y no solo como sujetos vulnerables a proteger.


La caída en las remesas obliga a repensar estrategias de resiliencia tanto para las familias receptoras como para migrantes retornados o varados.


La inteligencia cognitiva y la inteligencia emocional no son complementos optativos de la Educación 4.0; son su columna vertebral.


Reposicionar al estado como eje del comercio exterior del noreste implica integrar industria, tecnología y conectividad, fortaleciendo su papel estratégico frente a la expansión del nearshoring y la competencia interestatal.


Tamaulipas avanza en bienestar social, estabilidad financiera y seguridad, aunque enfrenta el desafío de reconvertir su estructura productiva ante el nuevo entorno global.


Tamaulipas tiene la oportunidad de transformar la crisis maquiladora en un punto de inflexión hacia un modelo productivo más diversificado y resiliente.


México no está en el Golfo Pérsico, pero sí está en la primera línea de impacto de esta sacudida. La economía mexicana se alimenta de gas natural importado de Estados Unidos.


México llega a la mesa de 2026 con fortalezas estructurales –integración productiva, diversificación de orígenes de IED, juventud demográfica– pero con una diplomacia económica reactiva y fragmentada.


En el sexenio de Andrés Manuel López Obrador mientras los más ricos vivieron un verdadero boom patrimonial que se mide en centenares de miles de millones de dólares, la base observó un país que prácticamente no creció.


Contenido reciente