Adela Cedillo

INSURGENTE
El sionismo es una fuente de violencia extrema que se ha expandido como un cáncer.


No podemos continuar con nuestras vidas como normales sabiendo que la entidad sionista sedienta de sangre podría lanzar una bomba atómica en cualquier momento.


A diferencia del resto de los gobiernos que han doblado la rodilla ante el fascismo estadounidense, Irán está solo en contra de él.


Hemos perdido la esperanza de que el gobierno proteja a la población y sepa cómo organizarla y orientarla en caso de guerra. Pero es lo mínimo que deberíamos exigirles.


La UNAM esta totalmente financiado por el Estado así que no tiene que lidiar con la presión de agradar a los donantes.


No se puede ocultar que Epstein y sus asociados conformaban el lobby sionista que determinó muchas de las políticas estadounidenses.


Las representaciones artísticas no van a hacer la revolución, no es su objetivo. Nos ayudan a nombrar las cosas o a hacerlas más evidentes, eso es todo. 


La violencia sexual es tan difícil de superar porque ocurre todos los días, todo el tiempo. Trastoca la vida de cientos de miles de mujeres, niñas, niños, hombres y elles.


Los archivos de Epstein es un conjunto grotesco y habla del habitus y el campo de las élites.



Es difícil procesar que las vidas de todos, miles de millones de seres humanos, estén en manos de los peores individuos de nuestra especie. Los más depredadores, degenerados y perversos.


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