Es a nivel de los gobiernos estatales morenistas en donde se perciben con mayor claridad las fallas fundamentales del Movimiento de Regeneraci贸n Nacional, cuando sus militantes ejercen las funciones de gobernar y administrar los recursos p煤blicos.
Los gobernadores de la 4T viven a la sombra, en su mayor parte, de la sombrilla medi谩tica del gobierno nacional de Claudia Sheinbaum que los protege de la atenci贸n intensa de los medios de comunicaci贸n nacionales e internacionales.
Hay excepciones, por supuesto, cuando algunos gobernadores deciden brillar con luz propia al mundo exterior.
Layda Sansores, en Campeche, decidi贸 emprender una embestida en contra del periodista local Jorge Gonz谩lez Valdez, apoyada en una jueza estatal cuyas decisiones derivaron en la imposici贸n de censura al periodista.
Rub茅n Rocha, gobernador de Sinaloa, ha declarado p煤blicamente que 茅l se ha reunido con personajes del crimen organizado estatal.
En Puebla, Alejando Armenta, titular de la gubernatura, arremeti贸 judicialmente en contra del periodista Rodolfo Ruiz con el prop贸sito de intimidar y frenar las investigaciones period铆sticas sobre posibles actos de corrupci贸n en su contra.
En el Gobierno de Baja California, Marina del Pilar 脕vila fue notificada por el gobierno de Estados Unidos sobre la cancelaci贸n de su visa de turista, junto con la de su esposo Carlos Torres, por lo cual ella no podr谩 cruzar la frontera. En su defensa, alega que no necesita una visa estadounidense para gobernar su estado fronterizo con la Uni贸n Americana. Vaya defensa.
En un caso reciente, el gobernador Salom贸n Jara tard贸 36 horas en aparecer en p煤blico despu茅s del descarrilamiento del Tren Interoce谩nico en una localidad de Oaxaca el 28 de diciembre, sobre el cual reportes period铆sticos se帽alan deficiencias en los materiales y el trazado de la v铆a ferroviaria que apuntan a negligencia y posible corrupci贸n de los funcionarios involucrados en su construcci贸n.
Los anteriores ejemplos son apenas algunos casos, pues la lista de gobernantes morenistas con notorias deficiencias para encabezar un gobierno estatal no se agota ah铆.
En una primera explicaci贸n, se帽alar茅 algunos rasgos comunes a todos ellos.
1. En la agenda de un gobierno estatal morenista, la preocupaci贸n principal es la relaci贸n con Claudia Sheinbaum, de cuya presidencia dependen para mantener intacto su capital pol铆tico a nivel local.
2. El flujo de recursos p煤blicos a las arcas de los gobiernos morenistas ser谩 mayor o menor, seg煤n la disposici贸n del gobernador de mantener en su territorio las redes de apoyo pol铆tico que lleven votos a las urnas en cada elecci贸n en que compita Morena.
3. Los gobernadores morenistas no parecen detenerse en consideraciones 茅ticas ni escr煤pulos morales en sus operaciones pol铆ticas. Todo se vale, con tal de que gane su partido en la entidad que gobiernan.
4. En un plano distante, los ciudadanos y habitantes del estado gobernado por morenistas observan c贸mo las necesidades locales son relegadas para que prevalezcan los intereses nacionales morenistas. Esto crea una sensaci贸n de abandono, ante el deterioro palpable de las ciudades y la infraestructura de varios estados morenistas.
5. A nivel estatal, el periodismo cr铆tico y de investigaci贸n libra batallas cotidianas y desgastantes en vista de la propensi贸n de los gobernadores morenistas a no rendir cuentas y a poner candados y cerrojos al acceso a la informaci贸n p煤blica.
La sumisi贸n de los gobiernos estatales morenistas al poder presidencial central no es un modelo sostenible en el mediano plazo. En el pecado llevar谩n los gobernadores morenistas la penitencia.
La ineptitud, intolerancia y actitud autoritaria que los gobernadores morenistas muestran al sentirse respaldados desde Palacio Nacional trae la semilla de su propia destrucci贸n.
En la memoria de la sociedad mexicana persisten los recuerdos de gobernadores de leyenda negra, caciques de mano dura y bandidos legendarios que fueron azotes de sus terru帽os natales.
Si a los gobernadores morenistas se les ocurre revivir esas leyendas negras bajo la creencia de que con el apoyo presidencial les basta para sobrevivir, pol铆ticamente hablando, a las consecuencias de sus ineptitudes y corrupci贸n, van a chocar con la dura realidad.
En 2026, veo que ser谩 a nivel de los gobiernos estatales en donde empezar谩 a oscilar el p茅ndulo pol铆tico en direcci贸n contraria a Morena.
La ciudadan铆a tiene un l铆mite ante la destrucci贸n de su terru帽o.
Varios gobernadores morenistas hace rato que cruzaron la raya roja.