AMLO: ¬ŅQu√© pasa con la familia?

Para hacer buen pan (la √©tica), hace falta buena harina (la moral). ¬ŅC√≥mo son por dentro los presidentes mexicanos? Por sus actos p√ļblicos -y los de sus familias- sabremos si traen harina de la buena.
05/05/2023

Al inicio de cada sexenio presidencial, el deporte favorito de los mexicanos consiste en hacer conjeturas sobre qui√©n conoce a los hijos, la esposa, hermanos, primos y hasta compa√Īeros de la escuela primaria del presidente, con el fin de tener una posibilidad de conectar directamente al nivel del Ejecutivo federal.

No hay presidente de la Rep√ļblica anterior a 2018 que se haya salvado de ser objetivo, una vez en el poder, de un profundo escrutinio period√≠stico y p√ļblico sobre su persona y la de su familia. Ni los presidentes priistas ni los panistas se libraron de ello: hijos y parientes suyos fueron se√Īalados y ‚Äúpescados con las manos en la masa‚ÄĚ del conflicto de inter√©s.

Si alguna duda quedaba sobre c√≥mo le ir√≠a a Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador y a la familia presidencial a partir del 2018, la duda ha quedado despejada: una amplia cobertura period√≠stica ha revelado posibles conflictos de inter√©s de los hijos y hermanos del presidente, redes de negocios tejidas con amigos, aceptaci√≥n de ‚Äúcontribuciones‚ÄĚ a la causa pol√≠tica, etc√©tera.

Una explicaci√≥n inmediata se debe a la discrecionalidad en la asignaci√≥n de contratos de servicios y obras p√ļblicas. Durante este sexenio, las asignaciones directas de contratos desplazaron casi por completo a las licitaciones, lo cual, como era previsible, se prest√≥ a corrupci√≥n en diversas formas: tr√°fico de influencias, sobornos, intercambio de favores, etc√©tera.

Con una perspectiva m√°s amplia, la explicaci√≥n incluye necesariamente la visi√≥n pol√≠tica de AMLO extendida a sus funcionarios y seguidores: si es para ‚Äúla causa‚ÄĚ, si se trata de allegarse fondos para persistir en el ideal de transformaci√≥n de M√©xico, todo acto de conflicto de inter√©s o corrupci√≥n se justifica y no se castiga.

En el camino, por supuesto, quienes recaudan para ‚Äúla causa‚ÄĚ pellizcan algo para ‚Äúsu causa‚ÄĚ personal; de algo hay que vivir, pensar√°n, y vivir bien, faltaba m√°s. La transparencia y rendici√≥n de cuentas es vista entonces como un estorbo y obst√°culo al cual hay que sacar la vuelta.

No me sorprende que AMLO y su familia hayan seguido el camino de las anteriores familias presidenciales: una ruta de privilegios, poder y conflictos de interés. Lo que me sorprende es que tantos mexicanos hayan creído que no iba a ser lo mismo, que este presidente sería diferente, que su familia sería distinta.

En el fondo, se trata de un problema de la √©tica del servidor p√ļblico. Sin una moral fuerte en lo personal, ser√° muy complicado para cualquier servidor p√ļblico proyectar responsabilidad, veracidad, honestidad y confiabilidad en p√ļblico.

Un estudioso de esta cuesti√≥n , √ďscar Diego Bautista (investigador del Centro de Investigaci√≥n en Ciencias Sociales y Humanidades, UAEM), escribi√≥ que ‚Äúel fomento de la √©tica p√ļblica en los representantes p√ļblicos es esencial porque auxilia en la definici√≥n de lo que es conveniente o no para la comunidad pol√≠tica‚ÄĚ.

Agreg√≥ que la √©tica ‚Äúse refiere a los criterios que debe tomar el servidor p√ļblico para realizar sus funciones  con miras a dar buenos resultados para mejorar la calidad de vida de los representados, es decir, los ciudadanos‚ÄĚ.

Para hacer buen pan (la √©tica), hace falta buena harina (la moral). ¬ŅC√≥mo son por dentro los presidentes mexicanos? Por sus actos p√ļblicos -y los de sus familias- sabremos si traen harina de la buena.

Rogelio.rios60.@gmail.com



ROGELIO R√ćOS estudi√≥ Relaciones Internacionales y es periodista de opini√≥n sobre M√©xico y el mundo.

Las opiniones expresadas por el autor no reflejan necesariamente el punto de vista de MOBILNEWS.MX

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