Con frecuencia se dice que la mayor铆a de los ciudadanos no se interesan en los temas pol铆ticos porque tienen necesidades b谩sicas qu茅 atender.
Si revisamos el concepto tenemos que las necesidades b谩sicas de la poblaci贸n son los requisitos m铆nimos indispensables para la supervivencia y el desarrollo integral, incluyendo alimentaci贸n, agua potable, salud, vivienda digna, educaci贸n, vestimenta, empleo y seguridad.
Su satisfacci贸n simult谩nea es fundamental para la calidad de vida y se caracteriza por ser complementaria e inalienable. Y su satisfacci贸n tiene mucho que ver con la pol铆tica, en tanto en cuanto se relaciona con las funciones que debe cumplir el Estado y su administraci贸n p煤blica.
Por ello no se debe dejar de lado por el conjunto de la poblaci贸n su participaci贸n responsable en su resoluci贸n. Tomando en cuenta que el pueblo es el elemento humano del Estado y como tal tiene un gran compromiso.
La satisfacci贸n de las necesidades b谩sicas no est谩 separada de la pol铆tica. Al contrario, depende en gran medida de las decisiones p煤blicas. Por eso, la participaci贸n ciudadana no es opcional: es esencial para mejorar la calidad de vida de todos.
Pero 驴qu茅 debemos hacer como ciudadanos? El Maestro Roberto Salcedo explica que la participaci贸n pol铆tica comprende una gama de acciones diversas: atenci贸n a la informaci贸n pol铆tica en los medios masivos, discusi贸n pol铆tica dentro del seno familiar o en el centro de trabajo, proselitismo espont谩neo, voto en las elecciones, acci贸n comunitaria, asistencia a actos pol铆ticos, relaciones con pol铆ticos y funcionarios p煤blicos, aportaci贸n de fondos a causas pol铆ticas, militancia partidista, trabajo de partido, realizaci贸n de tareas de campa帽a, entre otras.
Estas formas de acci贸n pol铆tica de los electores conducen, de alg煤n modo, a orientar la acci贸n del gobierno.
La participaci贸n pol铆tica est谩 impulsada por el inter茅s propio, el sentido del deber ciudadano, el impacto percibido del gobierno sobre la vida propia, el sentido de eficacia pol铆tica de la acci贸n personal, el conocimiento de las opciones pol铆ticas disponibles.
La gente vota, hace campa帽a, se manifiesta, hace huelga o m铆tines porque piensa que el gobierno puede solucionar alg煤n problema individual o de grupo.
El modo como se llevan a cabo todas estas tareas tambi茅n califica la participaci贸n pol铆tica y puede variar de ser completamente racional, abierta, partidista, sistem谩tica, activa y comprometida, a s贸lo ser fruto de las circunstancias y emociones del momento; asimismo, puede dirigirse al mantenimiento del statu quo u orientarse al cambio. (manual.inep.org)
Partiendo de ese marco, es muy importante que cada vez seamos m谩s gente la interesada en los temas pol铆ticos, ya que est谩 claro que el cambio verdadero s贸lo se produce con la participaci贸n de todos, porque el verdadero cambio afecta a todos.
Sin la participaci贸n ciudadana no podremos revitalizar y oxigenar el sistema democr谩tico. M茅xico necesita hoy en d铆a un sistema democr谩tico renovado, que cuente, entre sus ingredientes, con la aceptaci贸n del pluralismo y de la diversidad; tolerancia y di谩logo; autonom铆a de la pol铆tica, respeto y responsabilidad institucional.
Por ello es importante que la participaci贸n ciudadana trascienda a las formas de acci贸n pol铆tica de los electores que conducen, de alg煤n modo, a orientar su voto.
Es decir, que vayan m谩s all谩 de la coyuntura electoral y que se vuelva una exigencia permanente de instrumentos y motivaci贸n para participar. Solo abriendo las instituciones se puede generar una participaci贸n eficaz. Nada m谩s as铆 se conseguir谩 que la ciudadan铆a conf铆e en la acci贸n de gobierno y colabore con ella .
Los ciudadanos con su acci贸n cotidiana y permanente deber谩n exigir que se revise y se reforme el actuar de los poderes p煤blicos y sus instituciones aut贸nomas, para fortalecerlas y lograr que cumplan cabalmente sus funciones.
Todo lo anterior para lograr, entre otras cosas, un gobierno aut贸nomo frente a los poderes e intereses que no est谩n legitimados por la voluntad popular; que garantice la provisi贸n de los bienes p煤blicos esenciales; que respete a la oposici贸n y preserve los equilibrios institucionales y la autonom铆a de los poderes del Estado y de los organismos aut贸nomos y sea un leal dialogante con las autoridades locales; que favorezca la trasparencia y responda ante los ciudadanos, rinda cuenta de su gesti贸n, asuma sus responsabilidades y de la cara y resultados en los momentos de crisis, en una palabra que genere las condiciones para que el pueblo goce de los requisitos m铆nimos indispensables para la supervivencia y el desarrollo integral, incluyendo alimentaci贸n, agua potable, salud, vivienda digna, educaci贸n, vestimenta, empleo y seguridad.