El Maestro Octavio Paz, en una entrevista con el periodista Julio Scherer, plante贸: la democracia moderna naci贸 de la cr铆tica. A su vez, la cr铆tica necesita, para desplegarse, ciertas condiciones pol铆ticas y sociales: la libertad de expresi贸n y de reuni贸n, la de imprimir y difundir lo impreso, etc茅tera.
La cr铆tica contribuy贸 poderosamente al nacimiento de la democracia; al mismo tiempo, en la democracia no existir铆a la cr铆tica. La democracia es su creaci贸n y ella es su criatura el tema de la cr铆tica, nota definitoria de la cultura moderna nos lleva al de la democracia. Democracia sin libertad de cr铆tica no es democracia.
El mercado es un m茅todo eficaz de producci贸n econ贸mica, le dijo Octavio Paz a Scherer en la entrevista aqu铆 citada. 鈥淭al vez el mejor. No es ni puede ser un ideal de vida. Es verdad que crear la abundancia y la riqueza; tambi茅n es causa de pobreza y desigualdad鈥.
鈥淓l mercado no tiene direcci贸n: su fin es producir y consumir. Es un mecanismo y los mecanismos son ciegos. Convertir un mecanismo en el eje y el motor de la sociedad es una gigantesca aberraci贸n pol铆tica y moral鈥.
Aunque el mercado no es eterno, ninguna instituci贸n humana lo es, no me parece que el remedio a nuestros males consista en su supresi贸n. Esto s铆 ser铆a un suicidio. Pero el mercado puede humanizarse, sentenci贸 Paz.
El Premio Nobel de Literatura planteaba una nueva filosof铆a pol铆tica que tendr铆a que recoger la doble herencia del pensamiento moderno de occidente: el liberalismo y el socialismo, la libertad y la justicia. Adem谩s, deber铆a tener presente las visiones del hombre y de la mujer que nos han dejado los grandes poetas, de los tr谩gicos griegos, Dante, Shakespeare y Cervantes a los poetas y novelistas modernos.
鈥淓l hombre es un ser de pasiones y deseos; tiene sed de infinito y envidia su vecino. Una nueva t茅cnica y una nueva pol铆tica deber谩n fundarse en la realidad real de los hombres, no en abstracciones鈥.
Toda esta suma de conocimientos y reflexiones tendr谩n que orientarse hacia una doble finalidad. La primera: la reconciliaci贸n entre la libertad y la igualdad por el puente de la fraternidad. La segunda: la reconciliaci贸n entre el hombre y la naturaleza, o sea, reconciliar a la sociedad con ella misma y reconciliar al hombre con el cosmos. (Sherer Garc铆a, Julio. Random Mondadori House, 2012.)
Si el Estado es una unidad que act煤a en la realidad hist贸rico-social, no podemos esquivar el examen, siquiera somero, de la dif铆cil cuesti贸n referente al car谩cter de la realidad social.
El punto de partida ha de ser aqu铆 la fundamental inconmovible afirmaci贸n de que la realidad social es efectividad humana, es realidad efectuada por el hombre. (Heller, H., Teor铆a del Estado, F.C.E.)
La exclusi贸n social, se ha dicho, tiene un v铆nculo directo con el acceso precario o nulo a los derechos y condiciones que conforman la ciudadan铆a plena.
Es decir, es la 煤ltima etapa del proceso de desincorporaci贸n social y econ贸mica.
La exclusi贸n no deviene de una sola causa, m谩s bien es un problema multidimensional, tanto en lo que se debe a sus causas: desempleo, discapacidad, bajos ingresos, drogadicci贸n, enfermedad, desintegraci贸n familias, etc茅tera, as铆 como a las pol铆ticas p煤blicas a establecer para su superaci贸n.
No puede haber una democracia plena mientras exista exclusi贸n social, por ello el Estado y su aparato burocr谩tico, el gobierno, tendr谩 que fomentar las modalidades de mercado justo y una econom铆a social y solidaria.
Este ser谩 s贸lo un paso para superar el gran reto que tiene enfrente; lograr que todos los mexicanos tengamos garantizados los derechos sociales universales.
Implicar谩, adem谩s, contar tambi茅n con planes espec铆ficos en el 谩mbito de desarrollo local, es decir, que todas las pol铆ticas p煤blicas de desarrollo social lleguen a cada una de las comunidades del pa铆s y as铆 lograr un M茅xico justo, sin exclusi贸n alguna; un pa铆s plenamente democr谩tico.