La Inteligencia Artificial (IA) está cambiando paradigmas en los negocios y en todas nuestras actividades. Distintos estudios estiman que la IA tendrá un impacto económico sin precedentes. Según el estudio Global Artificial Intelligence Study: Sizing the Prize de PwC (2017) la IA podrÃa añadir hasta 15.7 billones de dólares (USD) al PIB global. De ese total, el estudio calcula que 6.6 billones (USD) provendrÃan de mejoras en productividad y 9.1 billones (USD) de efectos positivos de consumo debido a la creación de nuevos productos y servicios. México, sin embargo, está captando muy poco de ese potencial.
La inversión de IA se concentra, principalmente, en los Estados Unidos (EE.UU.) y China. México, en contraste, tiene una participación marginal incluso frente a economÃas como Brasil e India. La brecha no es solo tecnológica sino de visión de largo plazo de polÃticas públicas.
La IA tiene el potencial de catapultar la productividad lo que impulsarÃa el crecimiento económico. Diversos análisis de organismos internacionales y consultoras globales coinciden en que la IA elevará la productividad en economÃas emergentes. Según McKinsey Global Institute, la adopción de IA y la automatización de los procesos productivos aumentarÃan la productividad entre 0.2 y 1.4%, dependiendo del nivel de inversión y estructura sectorial. Para México, la IA podrÃa romper con décadas de un estancamiento en la productividad que ha limitado el potencial de crecimiento.
En materia de empleo, el Foro Económico Mundial estima que cerca de 40 a 45% de las habilidades laborales de la actualidad cambiarán en los próximos años. Para México, la automatización de ciertos procesos productivos pone en riesgo cientos de miles de empleos. Una gran proporción de trabajadores en el paÃs se concentra en actividades de baja complejidad y altamente automatizables. El riesgo es un desempleo permanente en el mediano plazo.
Según encuestas recientes elaboradas por Microsoft, EY e IDC, muestran que solo una fracción de las empresas mexicanas (una quinta parte aproximadamente) cuenta con estrategias de adopción de IA. Las empresas que ya la han implementado reportan mejoras sustanciales en eficiencia operativa reducción de costos.
La economÃa de la IA llegó para quedarse y ya está creando ganadores y perdedores. México tiene talento, mercado y ubicación privilegiada, pero carece de una estrategia nacional de adopción de IA. Es momento de adecuar las polÃticas públicas y estratégicas hacia la IA para ser parte de mayores niveles de productividad y por ende de crecimiento económico. La IA no esperará a que México decida. El mundo ya está avanzando.