La inversión pública como víctima del ajuste fiscal

El Gobierno México está sacrificando la inversión pública en sectores estratégicos justo cuando la economía necesita más infraestructura, más energía y más capacidad logística.
17/07/2026

Los datos más recientes de finanzas públicas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) muestran que el ajuste fiscal que busca el gobierno federal está impactando directamente a la inversión pública. Entre enero y mayo de este año, el gasto público registró un avance real anual de 2.3%, una cifra modesta que refleja la intención de contener el gasto sin frenar por completo la actividad del gobierno. Sin embargo, al analizar la composición del gasto, la historia cambia.

El gasto programable, es decir, el que el gobierno puede decidir y ajustar, creció 4.3% real anual, impulsado principalmente por el gasto corriente, que aumentó 8.2%. Este rubro incluye sueldos, subsidios y operación administrativa. En contraste, el gasto de capital, que es el que verdaderamente impulsa el crecimiento económico de largo plazo, cayó 14.5%. Dentro de este rubro destaca la inversión física directa, que se desplomó 41%, una caída profunda que afecta obras de infraestructura, equipamiento y proyectos estratégicos.

El gasto no programable, que incluye el costo financiero de la deuda, disminuyó 2.4%, principalmente por la reducción del costo de financiamiento (-9.6%) ante menores tasas de interés. Este alivio, sin embargo, no se tradujo en mayor inversión pública: simplemente permitió compensar parcialmente el aumento del gasto corriente.

Al revisar el desglose de la inversión física presupuestaria, el recorte se vuelve más evidente. En el sector energético, durante los primeros cinco meses del año, la inversión cayó 42.9% real anual. Este dato es especialmente preocupante en un contexto donde los apagones se han vuelto más frecuentes debido a la falta de generación y transmisión eléctrica. La demanda de energía sigue creciendo, pero la inversión pública para sostenerla va en sentido contrario.

La situación es similar en comunicaciones y transportes, donde la inversión física se contrajo 50.2% real anual. Este recorte afecta carreteras, puentes, infraestructura logística y proyectos de movilidad que son esenciales para la competitividad del país y para el nearshoring.

El ajuste fiscal está logrando su objetivo contable, pero a un costo elevado: México está sacrificando la inversión pública en sectores estratégicos justo cuando la economía necesita más infraestructura, más energía y más capacidad logística. Reducir la inversión hoy implica limitar el crecimiento mañana. El país corre el riesgo de entrar en una etapa de menor dinamismo económico por falta de potencia pública.

jgarza@grupogamma.com.mx



JESÚS GARZA es director general de Soluciones Financieras GAMMA, CEO de Miri Capital LLC e investigador no residente de Baker Institute en la Universidad de Rice. Tiene un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera, ambas por la Universidad de Essex en el Reino Unido.

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