La revisión del TMEC que se avecina es un riesgo latente para la economÃa mexicana, cuya estructura exportadora depende profundamente del mercado estadounidense. Actualmente, más del 80 por ciento de las exportaciones nacionales se dirigen hacia Estados Unidos, destacando el sector automotriz, que representa cerca del 30 por ciento del total. En este contexto, las recientes declaraciones del presidente Trump —según reportes de prensa— han generado inquietud en los mercados, pues sugieren la posibilidad de imponer aranceles a las exportaciones mexicanas, lo que afectarÃa directamente a la industria manufacturera y a las cadenas de suministro integradas en Norteamérica.
Las reglas de origen serán el punto más sensible para México. De acuerdo con diversos analistas, Estados Unidos buscarÃa endurecer los requisitos de contenido regional, especialmente en los sectores automotriz y metalúrgico. Esto implicarÃa mayor trazabilidad digital de cada insumo, evidencia verificable de la procedencia de cada componente y auditorÃas más estrictas en cruces fronterizos. Cerca del 70 por ciento de los insumos manufactueros en México son importados. Para México, donde miles de empresas participan como proveedores de segundo y tercer nivel, un cambio en estas reglas podrÃa elevar costos, retrasar exportaciones y reducir competitividad.
Otro foco rojo es el sector energético. La revisión del TMEC podrÃa incluir propuestas para flexibilizar los obstáculos actuales a la inversión privada y extranjera en energÃa, asà como modificaciones regulatorias orientadas a fomentar mayor competencia. Algunos especialistas señalan que ciertos temas podrÃan pasar de negociaciones trilaterales a bilaterales, lo que incrementarÃa la presión de Estados Unidos sobre México en un sector clave para la industria y el nearshoring.
La seguridad jurÃdica sigue siendo el talón de Aquiles. Inversionistas extranjeros han expresado preocupación por la incertidumbre regulatoria en energÃa, donde decisiones judiciales y administrativas se perciben como lentas, discrecionales o sujetas a cambios abruptos. Esta falta de certidumbre afecta la planeación de proyectos de largo plazo y puede frenar inversiones estratégicas en manufactura avanzada, logÃstica y tecnologÃas limpias.
La revisión del TMEC en 2026 no implica necesariamente una renegociación completa, pero sà una evaluación profunda del cumplimiento y funcionamiento del acuerdo. Para México, el reto será demostrar consistencia regulatoria, fortalecer el Estado de derecho y garantizar condiciones que permitan la integración económica de Norteamérica.