Protegidos

Darío Fritz

TERRITORIOS BALDÍOS
En la política los temas que rompen compromisos adquiridos, se minimizan, se les hace a un lado. Y cuando sube la presión se remata con culpar a los de enfrente por todo lo que pasa. O ha pasado.
05/10/2026

La cebolla tiene mucho que ver con nosotros y la privacidad. Y no es porque nos alimenta. En 1995, unos ingenieros de la Marina estadounidense crearon una tecnología que pretendía ocultar la navegación en Internet. Para 2003 adquirió dominio público. Su fin era evitar el espionaje, la censura o sencillamente la vigilancia. Se popularizó como TOR (The Onion Router), porque tal cual el sistema se abre en capa como si desmenuzáramos una cebolla, para saltar de servidor en servidor hasta instalarse en algún lugar remoto, nunca en el de la compañía que nos provee el servicio de internet, y desde allí se puede indagar, chatear, hacer compras o propagandizar terrorismo. Para estos tiempos en que la privacidad ha sido relegada a lo que quieran los algoritmos y los millonarios estadounidenses y chinos propietarios de los escasos sistemas operativos digitales, la red tiene la virtud del aislamiento de unos astronautas viajando a la Luna. Es de las escasas herramientas entre ciudadanos comunes y corrientes, necesitados de escapar del acoso de la vigilancia, aunque el anonimato nunca es absoluto, ni allí ni con ninguna otra opción digital. Se sabe que la red se puede utilizar con fines ilegales, pero no es responsabilidad de ella sino de los usuarios.

El método encriptado de TOR de abrir capas como la cebolla tiene su analogía inversa con las acciones y respuestas que hallamos en la vida cotidiana. En las reuniones de vecinos del edificio, más de uno hace propuestas, pero luego cuando hay que buscar presupuestos desaparecen. El académico universitario muy efusivo y vanguardista a la hora de discutir los cambios de planes de estudio de su materia, aunque inhallable a la hora de arrastrar el lápiz. El autor del delito pocas veces lo acepta como tal. Ya vendrá su abogado a encontrar los resquicios legales para atemperar la condena. Aquello de “lanza la piedra y esconde la mano”. Lo rastreamos desde que éramos niños, cuando la travesura saltaba los límites tolerables, pero nos enquistamos en ello de adultos.

Tapar tiene sus engranajes y hendiduras para hacer de la inocencia la simulación superficial de un disfraz. Una táctica que en la política se presenta con frecuencia. A Joaquín Hernández Galicia, "La Quina”, Elba Ester Gordillo o Rosario Robles, se los defendió a capa y espada, se los encarceló y en poco tiempo recuperaron la libertad. En días pasados, la presidencia de la República negó que un estudiante entre los desaparecidos en Ayotzinapa cumpliera funciones de espionaje para el Ejército, aunque pertenecía a la institución, como aceptó. Pero en julio de este año, recordó Reforma, un exfuncionario que estuvo en la investigación del caso como Alejandro Encinas, presentó documentación donde se lo acreditaba al soldado adscripto al área de Órgano de Búsqueda de Información (OBI) del Ejército e inscripto en la escuela de los estudiantes con “fachada de alumno”. La información de la presidencia coincide con un documento de la CNDH que niega la actividad de espionaje del soldado y donde descarta cualquier vinculación con los hechos por parte del Ejército -no es el único caso en que asume su defensa, al igual que con la Marina. Los padres de los normalistas lo niegan, como también el Centro Pro y lo que fue la investigación del GIEI.

Mirar de soslayo como a la señora indígena que pide limosna junto a su crío en la vereda, huir del ácido irritante de la cebolla cruda al desbaratarla con el cuchillo. Así se abordan en la política los temas que rompen compromisos adquiridos. Y se remata con culpar a los de enfrente por todo lo que pasa. O ha pasado.

dariomfritz@gmail.com



DARÍO MARIO FRITZ es periodista especializado en elaboración, edición y gestión de contenidos en medios de comunicación. Premio Planeta de Periodismo 2005 por la coautoría del libro Con la muerte del bolsillo. Seis historias desaforadas del narcotráfico en México, y Premio Nacional de Periodismo por un reportaje de investigación. Coautor de El libro rojo en el FCE. Editor de la revista BiCentenario.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de Mobilnews.mx.

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