La tacopolítica y otros menesteres

Habrá que ver si las giras de Claudia Sheinbaum por algunos estados le han redituado apoyo a nivel nacional, pero su popularidad ha venido cayendo en las encuestas en la Ciudad de México.
19/11/2021

El episodio de los tacos de canasta de la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, me record√≥ la an√©cdota de los tamales de Gerald Ford, quien quiso impresionar al electorado mexicoamericano en un acto de campa√Īa en busca de votos. A Ford no le fue bien con los tamales y dej√≥ una mala impresi√≥n, mientras que con Sheinbaum est√° por verse si los canastacos sumaron o restaron puntos, o sali√≥ tablas. Lo interesante es que detr√°s de esos eventos medi√°ticos, y hoy de redes sociales, hay por lo general un objetivo que se sustenta en resultados de encuestas o que busca influir en las siguientes encuestas. Es un asunto de imagen y popularidad.

Habr√° que ver si sus giras por algunos estados le han redituado apoyo a nivel nacional, pero la popularidad de Sheinbaum ha venido cayendo en las encuestas en la Ciudad de M√©xico, seg√ļn revel√≥ el sondeo de EL FINANCIERO el martes pasado.

La encuesta revela un dato adicional y muy curioso que le da mayor sentido a los tacos de canasta: la aprobación a Sheinbaum alcanza 69 por ciento entre las personas entrevistadas que se consideran de clase media, pero es 51 por ciento entre quienes se consideran de clase obrera, una diferencia de 18 puntos. Como usted quizás ya lo sospechaba, la movida de Sheinbaum de salir a comer tacos de canasta parece ir dirigida hacia el electorado popular.

La baja en la popularidad de Sheinbaum se combina con la alta visibilidad que ha tenido Marcelo Ebrard debido a los eventos internacionales de fechas recientes. No es descabellado pensar que el canciller ha venido sumando puntos ante el electorado nacional, y especialmente entre los segmentos que se fijan m√°s en los asuntos internacionales, como las clases medias profesionistas. ¬ŅSer√° que a nivel nacional se est√° abriendo una brecha de clase social entre los aspirantes punteros a la candidatura presidencial de Morena? Esperemos poder verificarlo con las encuestas, pero por lo pronto me parece una hip√≥tesis factible.

Sheinbaum no es la primera que recurre a la tacopol√≠tica procurando apoyo popular. Ya el excandidato presidencial del PAN Ricardo Anaya lo ha puesto en pr√°ctica, y el presidente L√≥pez Obrador es muy afecto a mostrarse ante la ciudadan√≠a consumiendo alimentos en sitios que se asocian con sus continuas referencias al ‚Äėpueblo‚Äô.

Donald Trump tuvo su momento McDonald‚Äôs, en el que un mont√≥n de hamburguesas se mostraban con un fondo bastante ostentoso, de magnate, ¬Ņrecuerda? Tanto L√≥pez Obrador como Trump han lucido con mucha naturalidad en sus respectivos ambientes de degustaci√≥n de comida popular. Lo que se critic√≥ a Anaya, y entre algunos segmentos tambi√©n a Sheinbaum, es que no lucen tan naturales con los tacos.

Maquiavelo le aconsejaba al Pr√≠ncipe que no es necesario tener todas las virtudes para gobernar, pero s√≠ es necesario parecer tenerlas, lo cual es un principio b√°sico de comunicaci√≥n y de opini√≥n p√ļblica.

Y hablando de la opini√≥n p√ļblica, esta semana el presidente L√≥pez Obrador anunci√≥ que su gobierno lanzar√° una campa√Īa para informar a la ciudadan√≠a acerca de la reforma el√©ctrica.

Una encuesta que publicó EL FINANCIERO hace unos días arrojó que la propuesta del Presidente cuenta con un apoyo mayoritario entre la ciudadanía, pero también que la mayoría de los ciudadanos sabe poco o nada de la propuesta. Hay apoyo, pero sin mucha luz (luz en el sentido informativo y de conocimiento, no eléctrico).

La encuesta que EL FINANCIERO realiz√≥ en octubre indica que el rechazo a la reforma se concentra m√°s entre quienes saben poco o nada de la propuesta. Si estos resultados los est√°n detectando en las encuestas que miran en Palacio Nacional, es claro que en la apuesta de la campa√Īa de informaci√≥n podr√≠a estar la expectativa de que el desconocimiento se vuelva apoyo.

La excepción son los morenistas, que expresan un alto apoyo y a la vez un alto nivel de desinformación (un apoyo ciegamente partidario). Y el contraste lo marca el segmento de universitarios, quienes expresan un menor desconocimiento y un mayor rechazo.

La campa√Īa informativa evoca lo que los comunic√≥logos denominan efectos de agenda-setting y priming. Veremos en su momento cu√°les son los resultados, pero tambi√©n si en los contenidos de la campa√Īa aplica ese principio del c√©lebre florentino sobre las virtudes que coment√°bamos arriba. Ya veremos.

amoreno@elfinanciero.com.mx



ALEJANDRO MORENO es profesor del Departamento de Ciencia Política del ITAM y vicepresidente de la World Values Survey Association. Actualmente es Consultor/Director de Encuestas y Estudios de Opinión de El Financiero.

Las opiniones expresadas por el autor no reflejan necesariamente el punto de vista de MOBILNEWS.MX

Más artículos del autor

Contenido reciente