Campa√Īas negativas

Las campa√Īas negativas son muy diversas y van desde los mensajes de descalificaci√≥n a propuestas, acciones y resultados de gobierno, hasta los ataques personales.
26/03/2021

En medio de un ambiente de polarizaci√≥n pol√≠tica, el arranque de las campa√Īas electorales nos recuerda que tambi√©n hay algo que solemos llamar campa√Īas negativas.

Las campa√Īas negativas son muy diversas y van desde los mensajes de descalificaci√≥n a propuestas, acciones y resultados de gobierno, hasta los ataques personales, a veces despiadados, a candidatos y candidatas. Algunos les llaman campa√Īas sucias, sobre todo cuando el ataque se basa en esc√°ndalos o filtraciones a la opini√≥n p√ļblica.

El objetivo de las campa√Īas negativas es da√Īar la imagen de una candidatura para restarle votos. Por eso es muy com√ļn que los ataques se dirijan a quienes aparecen como punteros en las encuestas. Las campa√Īas negativas emplean mensajes que apelan a los miedos y emociones, y buscan un efecto en electorados que, como dir√≠a el polit√≥logo William Riker, siendo adversos al riesgo, evitan votar por una opci√≥n que se percibe como 'indeseable'.

Las campa√Īas negativas se popularizaron en M√©xico en las elecciones intermedias de 1997, luego de que la reforma electoral de 1996 ampliara los tiempos y los recursos de los partidos pol√≠ticos para anunciarse en televisi√≥n, radio y otros medios masivos. En ese entonces surgieron campa√Īas antiestablishment como "No votes por un pol√≠tico," del Partido Verde, y "Ya es tiempo de que salga el sol", del PRD que presid√≠a L√≥pez Obrador.

Ese mensaje del sol suena positivo, pero evoca un principio similar al de campa√Īa de reelecci√≥n de Reagan en 1984: "Ya est√° amaneciendo otra vez en Estados Unidos" (It's morning again, in America), que criticaba al gobierno anterior por haber sumido al pa√≠s en la oscuridad y destacaba c√≥mo en los √ļltimos cuatro a√Īos eso se hab√≠a logrado revertir. En M√©xico, la salida del sol (azteca) implicaba una larga noche oscura del viejo r√©gimen y la promesa de una nueva luz y esperanza.

En 2000, Vicente Fox lanz√≥ ataque tras ataque al PRI. Les llam√≥ "v√≠boras y tepocatas", adem√°s de, en pleno debate televisado, tundirle al candidato de ese partido un "a ustedes lo corrupto no se les va a quitar nunca". Los ataques de Fox provocaron que la campa√Īa del PRI respondiera contraatacando al panista, pero el tiro les sali√≥ por la culata.

En 2006, la campa√Īa negativa lleg√≥ a su cenit con la descripci√≥n de AMLO como "un peligro para el pa√≠s", mensaje que le fue quitando la ventaja que tra√≠a en las encuestas y al cual su campa√Īa nunca supo c√≥mo responder o neutralizar. La reforma electoral que sigui√≥ a esa elecci√≥n prohibi√≥ las descalificaciones (difamar o denigrar) entre candidatos, tratando de enmendar a costa de ciertas libertades.

Las campa√Īas negativas tienen, parad√≥jicamente, un aspecto positivo: ponen a prueba a las candidaturas, su temple, su capacidad de respuesta, su control de da√Īos y, sobre todo, su integridad. En ese sentido dotan al electorado de informaci√≥n muy importante para decidir el voto. Incluso si se trata de informaci√≥n falsa, la capacidad de respuesta de la campa√Īa atacada es un buen indicio de su potencial de respuesta en el gobierno.

Por otro lado, las campa√Īas negativas tambi√©n pueden generar des√°nimo entre el electorado, incluso abstencionismo, pero, adem√°s, en el ambiente de polarizaci√≥n en que estamos, pueden tener otro efecto negativo adicional: profundizar la polarizaci√≥n, disminuir el di√°logo, ahondar la desconfianza e incentivar la desafecci√≥n pol√≠tica. En vez de verse como el mecanismo de poder ciudadano por excelencia, de participaci√≥n c√≠vica, de responsabilidad, las elecciones terminan percibi√©ndose como un juego sucio para elegir entre una opci√≥n mala y una peor. El costo c√≠vico de las campa√Īas sucias puede, en ese sentido, ser brutal.

Las campa√Īas negativas ya comenzaron a aflorar en este a√Īo. La contienda en Nuevo Le√≥n nos confirma que en el cat√°logo de ataques est√°n los nexos de personajes pol√≠ticos con NXIVM. Tanto el presidente de Morena como la candidata de ese partido a la gubernatura han argumentado que fueron enga√Īados. Veremos si la carta de v√≠ctima les funciona.

Pero en el catálogo de ataques también ha estado incluido el INE, a quien ya se acusa de tener un sesgo partidario. Esa crítica no parece sólo buscar votos; se mete de lleno en los terrenos de la desafección y la desconfianza ciudadanas.

Una cosa es la campa√Īa negativa para obtener una ventaja electoral poniendo a prueba el temple de las opciones pol√≠ticas y brindando al electorado elementos valiosos para su decisi√≥n; otra muy diferente es emplearla para minar a las instituciones, debilitar la confianza ciudadana, promover la intolerancia y, ultimadamente, debilitar a la democracia.

amoreno@elfinanciero.com.mx



ALEJANDRO MORENO es profesor del Departamento de Ciencia Política del ITAM y vicepresidente de la World Values Survey Association. Actualmente es Consultor/Director de Encuestas y Estudios de Opinión de El Financiero.

Las opiniones expresadas por el autor no reflejan necesariamente el punto de vista de MOBILNEWS.MX

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