EFE
Ciudad de México, 11 Sep.- La desigualdad ante la ley, la impunidad y la delgada frontera entre buscar justicia y tomarla por propia mano atraviesan ‘El Juicio’, una serie inspirada en casos reales de abuso sexual dirigida y escrita por Daniel Krauze y protagonizada por Eugenio Derbez y Pedro Alonso, en la que se cuestiona un sistema donde el poder y los recursos pueden inclinar la balanza.
“La justicia, en el sistema de este tiempo, puede ser algo perversaâ€, afirmó en entrevista con EFE el actor español Pedro Alonso, quien señaló que el problema trasciende incluso la corrupción y alcanza las propias posibilidades que ofrece el sistema a quienes cuentan con mayores recursos.
“Muchas veces alguien puede decir tengo un paquete de abogados porque tengo mucho dinero’†y estos “van a localizar la forma de desmontar este proceso judicial. Y es una perversiónâ€, sostuvo el intérprete.
Alonso, conocido internacionalmente por ‘La casa de papel’, habÃa decidido tomarse un descanso cuando recibió la propuesta y su primera intención fue rechazarla. Sin embargo, después de leer dos capÃtulos continuó con un tercero y terminó los ocho guiones “del tirón†durante un fin de semana.
Lo convenció, explicó, que la serie combinara la historia basada en crÃmenes reales y el suspense sin frivolizar sobre asuntos como la violencia de género y la violencia estructural.
Para Alonso, esta última no surge de un único lugar, sino de “una cadena de cosas†que puede terminar dejando a una persona en una situación de violencia sin herramientas para reaccionar. La propuesta le interesó precisamente porque obliga a mirar también las responsabilidades individuales y colectivas que suelen quedar ocultas.
“Es que yo hice, es que yo sentÃ, es que yo miré para otro ladoâ€, ejemplificó el actor sobre esas conductas que la serie intenta poner sobre la mesa.
ENTRE JUSTICIA Y VENGANZA
El proyecto nació de una investigación del periodista León Krauze y posteriormente incorporó el trabajo de Daniel Krauze con vÃctimas y sobrevivientes de abuso sexual.
Los creadores optaron por mezclar diferentes historias reales en lugar de reconstruir un único caso, precisamente para evitar identificar y revictimizar a quienes denunciaron.
“Creemos que era una historia que se necesita contarâ€, explicó Derbez, quien apuntó que los problemas de impartición de justicia existen en diferentes paÃses, aunque consideró que en Latinoamérica adquieren especial relevancia por “la impunidad†y “la corrupciónâ€.
“En una sociedad justa tiene que escucharse a la vÃctima, cosa que no siempre sucedeâ€, afirmó Derbez, pero advirtió que al mismo tiempo “se tiene que seguir un debido proceso con el acusadoâ€.
“Mientras no haya estas dos cosas, no puede haber un equilibrio y no puede haber justiciaâ€, añadió.
Para Daniel Krauze, la pregunta central surgió también de su experiencia como padre.
“¿Hasta dónde estarÃa dispuesto yo a llegar para que no le pasara nada, para protegerla, para defenderla en caso de que le ocurriera algo?â€, recordó.
Alonso, por su parte, consideró que esa ausencia de certezas constituye uno de los principales valores de la historia: cuando la justicia deja de ofrecer respuestas claras, tampoco resulta sencillo distinguir entre vÃctimas y culpables, justicia y venganza.
“Lo que mola es cuando tú no sabes exactamente qué pensarâ€, afirmó.
Y ahÃ, para el actor, la serie traslada el dilema de la pantalla al espectador: ya no se trata únicamente de juzgar las decisiones de sus personajes, sino de preguntarse desde qué certezas se les condena o absuelve.