EFE
Washington, 3 Nov.- Una ola azul, el color de los dem贸cratas, barri贸 este martes a los republicanos del control del Congreso de Estados Unidos y derrib贸 bastiones conservadores como Texas, en un duro castigo al presidente, Donald Trump, que afrontar谩 los 煤ltimos dos a帽os de su mandato con una oposici贸n capaz de bloquear su agenda.
Las encuestas anticipaban una clara victoria dem贸crata en la C谩mara de Representantes y una batalla m谩s ajustada en el Senado, pero el castigo al inquilino de la Casa Blanca y a su partido fue a煤n mayor de lo previsto y despej贸 las principales inc贸gnitas de la noche electoral antes de lo que muchos pronosticaban.
Los dem贸cratas recuperaron la C谩mara Baja con una mayor铆a que podr铆a alcanzar los 244 esca帽os, muy por encima de los 218 necesarios para controlar el hemiciclo.
Y, aunque los republicanos resistieron sufriendo en bastiones como Florida, la oposici贸n logr贸 tambi茅n su objetivo m谩s dif铆cil: dar un vuelco al Senado, con victorias tan hist贸ricas como simb贸licas en Texas, Kansas, Carolina del Norte, Carolina del Sur, Iowa y Ohio.
CAEN LOS BASTIONES REPUBLICANOS
En Texas, el pastor presbiteriano y educador James Talarico se convirti贸 en el primer dem贸crata elegido al Senado federal por ese estado en 38 a帽os, al derrotar a Ken Paxton, fiscal general del estado y una apuesta personal de Trump.
El golpe no termin贸 ah铆. El gobernador republicano Greg Abbott, que aspiraba a un cuarto mandato consecutivo, cay贸 ante la dem贸crata Gina Hinojosa, quien se convertir谩 en la primera latina en ocupar el cargo y pone fin a m谩s de tres d茅cadas de dominio conservador.
Los resultados en Texas apuntan a un posible vuelco del voto latino, que en 2024 contribuy贸 a la victoria de Trump con un respaldo hist贸rico y que ahora le ha dado la espalda.
En Kansas, otro basti贸n republicano, Adam Hamilton rompi贸 una racha de casi un siglo sin que un dem贸crata lograra ser elegido al Senado federal por ese estado.
La nueva mayor铆a en la C谩mara de Representantes permitir谩 a la oposici贸n bloquear la agenda legislativa de Trump, abrir investigaciones e impulsar juicios pol铆ticos contra el presidente o miembros de su gabinete, aunque una eventual destituci贸n exigir铆a una mayor铆a de dos tercios en el Senado.
El control de la C谩mara Alta dar谩 adem谩s a los dem贸cratas poder para condicionar decisiones de pol铆tica exterior y bloquear la confirmaci贸n de candidatos al Tribunal Supremo.
Trump afrontar谩 as铆 un Congreso hostil, capaz de poner bajo escrutinio a su Administraci贸n y complicar el tramo final de su presidencia, sin posibilidad de optar a un tercer mandato en las elecciones de 2028.
TRUMP SE DESMARCA DEL REV脡S
En plena noche electoral, el mandatario intent贸 desmarcarse de la derrota con un mensaje en su plataforma Truth Social en el que atribuy贸 el rev茅s republicano a que su nombre no figuraba en la papeleta y lleg贸 a afear a Abbott, uno de sus principales aliados, por alejarse de 茅l.
"No me present茅 a las elecciones y, de haberlo hecho, 隆habr铆amos ganado por una aplastante mayor铆a! Gracias por su atenci贸n a este asunto", escribi贸.
Sin embargo, Trump se volc贸 en primera persona durante toda la campa帽a, con m铆tines casi diarios, y contribuy贸 a convertir las elecciones en un refer茅ndum sobre su figura: lleg贸 a pedir a sus bases que acudieran a las urnas pensando en 茅l.
Su impopularidad acab贸 siendo un lastre para los republicanos, golpeados por el malestar ante la inflaci贸n, el encarecimiento de la gasolina derivado de la guerra de Ir谩n, el impacto de los aranceles y su cuestionada pol铆tica migratoria.
M谩s tarde, en declaraciones al diario The New York Times, el presidente adopt贸 un tono m谩s conciliador: reconoci贸 que los resultados apuntaban a una victoria dem贸crata y se mostr贸 dispuesto a "trabajar" con la nueva mayor铆a del Congreso.
Un gesto poco habitual en un mandatario que nunca acept贸 su derrota frente a Joe Biden en las presidenciales de 2020 y que, antes de estos comicios, hab铆a advertido de que solo aceptar铆a los resultados si las elecciones eran "limpias".