EFE
Redacción, 19 Ene.- Latinoamérica crecerá un 2,2 % en 2026, una décima menos que la previsión del pasado octubre y por debajo del promedio de las economÃas emergentes, antes de repuntar levemente hasta el 2,7 % en 2027, según el informe de Perspectivas de la EconomÃa Mundial del Fondo Monetario Internacional (FMI).
El FMI señaló que este desempeño relativamente débil -frente a la subida estimada de 2,4 % en 2025- es reflejo de la baja productividad y la limitada inversión en medio de condiciones financieras más restrictivas, a lo que se suma el impacto diferenciado de la desaceleración del comercio mundial.
También influye la menor capacidad de la región para beneficiarse del auge de la inversión tecnológica, que impulsa el crecimiento en las economÃas avanzadas. El organismo multilateral prevé que el conjunto de economÃas emergentes y en desarrollo se expandan un 4,2 % en 2026 y un 4,1 % en 2027.
Brasil, la mayor economÃa de Latinoamérica, muestra una clara desaceleración tras el fuerte desempeño de los últimos años. El FMI prevé que el producto interior bruto (PIB) brasileño crecerá un 1,6 % en 2026, tres décimas menos que la previsión en el informe del organismo del pasado octubre y por debajo del 2,5 % estimado en 2025, para luego recuperarse hasta el 2,3 % en 2027.
El organismo atribuye este menor dinamismo al endurecimiento de las condiciones financieras internas, la moderación del consumo y una polÃtica fiscal menos expansiva. Sin embargo, destaca que Brasil mantiene fundamentos macroeconómicos más sólidos, lo que reduce los riesgos de una fuerte inestabilidad.
En el caso de México, el FMI proyecta un crecimiento del 1,5 % en 2026, frente al 0,6 % estimado el año pasado, y del 2,1 % en 2027. El desempeño de la economÃa mexicana continúa estrechamente vinculado al de Estados Unidos, su principal socio comercial.
Según el informe, la resiliencia de la economÃa estadounidense y la reconfiguración de cadenas de suministro en Norteamérica siguen siendo un apoyo clave para México, aunque el paÃs enfrenta desafÃos derivados de una inversión pública limitada.
Argentina destaca como una de las excepciones dentro de la región, con una recuperación más vigorosa tras la fuerte contracción registrada en años anteriores (-1,3 % en 2024). El FMI estima que la economÃa argentina crecerá un 4 % en 2026, frente a la subida estimada del 4,5 % el año pasado, y mantendrá un ritmo similar en 2027.
Según el informe, este repunte se explica por el efecto rebote luego de un ajuste macroeconómico severo, la normalización gradual de desequilibrios fiscales y monetarios y una recuperación del sector externo. Sin embargo, advierte que la sostenibilidad de ese crecimiento dependerá de la continuidad de las reformas y de la capacidad para contener las presiones inflacionarias y sociales.
En general, el FMI subraya que Latinoamérica sigue siendo vulnerable a 'shocks' externos, como una eventual reversión de los flujos de capital, una caÃda de los precios de las materias primas o un recrudecimiento de las tensiones geopolÃticas.
También advierte que los elevados niveles de deuda pública en varios paÃses limitan el margen de maniobra fiscal frente a eventuales impactos.
El organismo señala que en el mediano plazo la región debe avanzar en reformas que impulsen la productividad, fortalezcan la inversión privada y mejoren la calidad del gasto público, de lo contrario, corre el riesgo de registrar un crecimiento bajo, insuficiente para reducir de manera sostenida la pobreza y las desigualdades.