EFE
Washington, 23 Ene.- El presidente de EU, Donald Trump, insistió este viernes en sus comentarios negacionistas de los efectos del cambio climático, mientras unas 170 millones de personas en gran parte del paÃs y la vecina Canadá se preparan para enfrentar la mayor tormenta invernal de la temporada y las autoridades locales emiten alertas ante temperaturas extremas con peligro para la vida.
"Se espera que una ola de frÃo récord afecte a 40 estados. Rara vez se ha visto algo parecido. ¿PodrÃan los 'insurrectos ambientales' explicar QUÉ PASÓ CON EL CALENTAMIENTO GLOBAL?", escribió Trump en su red Truth Social.
La publicación del mandatario llega en medio de llamados de gobernadores de una decena de estados del paÃs a tomar precauciones ante el paso de la tormenta, que amenaza desde este viernes con cortar servicios vitales y arrojar temperaturas hasta por debajo de los -45 °C (-50 F), nieve y lluvia gélida desde el suroeste hasta la costa este.
Meteorólogos prevén que desde este viernes se comiencen a sentir los efectos de la tormenta en los estados de Texas, Luisiana y el medio oeste estadounidense, con condiciones que se irán deteriorando en territorios como Nueva York, Massachusetts, Maine y la región de Virginia, Maryland y la capital Washington D.C.
De momento, Trump no se ha hecho eco de las llamadas a la precaución y las alertas de las autoridades y los expertos del Servicio Meteorológico Nacional del paÃs, que pronostican "catastrófica acumulación de hielo" y posibles cortes de electricidad prolongados en una amplia franja del paÃs, desde este viernes hasta el próximo domingo.
El republicano lleva años rechazando el consenso cientÃfico sobre el cambio climático, al que ha llegado a calificar como "la mayor estafa jamás perpetrada contra el mundo" y una "estafa verde" que, según él, arruinarÃa a los paÃses que apuestan por las energÃas renovables.
En muchos de sus discursos, especialmente ante la Asamblea General de Naciones Unidas y más recientemente en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, Trump ha ridiculizado la energÃa eólica y solar, ha defendido el carbón como "limpio y hermoso" y ha presentado las regulaciones ambientales como un ataque a la economÃa y a la soberanÃa energética del paÃs.