La intenci贸n tambi茅n importa

Cuando las se帽ales comienzan a acumularse, quiz谩 el verdadero riesgo no sea que ma帽ana alguien nos proh铆ba hablar. El riesgo es que poco a poco empecemos a preguntarnos si conviene hacerlo.
28/08/2026

Hay decisiones que, aunque no llegan a concretarse, no significa que debamos olvidarnos de que alguien las imagin贸, las redact贸, las propuso y, en algunos casos, hasta las aprob贸.

Esta semana, el Tribunal Electoral elimin贸 la llamada Variable 14, incluida por el INE en la metodolog铆a para monitorear la cobertura de radio y televisi贸n durante las pr贸ximas campa帽as electorales.

El nombre ya dec铆a bastante: 鈥渕ecanismos discursivos indirectos de descalificaci贸n鈥. En t茅rminos pr谩cticos, abr铆a la posibilidad de monitorear la iron铆a, el sarcasmo, las minimizaciones, tonos de voz, gestos y expresiones de quienes hacemos comunicaci贸n.

Afortunadamente la C谩mara de la Industria de Radio y Televisi贸n impugn贸. Afortunadamente el tribunal corrigi贸 y determin贸 que se trataba de criterios subjetivos capaces de generar un efecto inhibidor sobre el ejercicio period铆stico.

Pero hay una pregunta que permanece: 驴c贸mo llegamos hasta ah铆?

Porque la Variable 14 no apareci贸 de la nada. Fue dise帽ada por una autoridad electoral, incorporada a una metodolog铆a y aprobada por el Consejo General del INE.

Y nos preocupa porque no es la 煤nica se帽al.

Hace apenas unas semanas vimos, desde un espacio oficial, la presentaci贸n de nombres de periodistas y medios se帽alados por supuestamente formar parte de un ecosistema de amplificaci贸n de mensajes contra la llamada cuarta transformaci贸n. Despu茅s se aclar贸 que no se trataba de una 鈥渓ista negra鈥. Pero los nombres fueron exhibidos.

Tambi茅n hemos discutido lineamientos sobre derechos de las audiencias cuya primera versi贸n despert贸 preocupaci贸n por la posibilidad de que una autoridad terminara entrando en terrenos tan delicados como determinar qu茅 informaci贸n es falsa o descontextualizada. La versi贸n final corrigi贸 varios de esos puntos. Otra vez: qu茅 bueno.

Y en los estados encontramos m谩s se帽ales. Puebla ha enfrentado una discusi贸n judicial por el llamado delito de ciberasedio y en Quintana Roo organizaciones defensoras de la libertad de expresi贸n han advertido sobre reformas que pueden afectar el ejercicio period铆stico.

Por separado, cada caso tiene explicaciones, contextos e incluso correcciones posteriores.

El problema aparece cuando comenzamos a ponerlos juntos.

Porque la libertad de expresi贸n no desaparece solo el d铆a en que alguien ordena cerrar un peri贸dico o apagar un micr贸fono. Tambi茅n puede erosionarse cuando quien pregunta comienza a preguntarse si vale la pena hacerlo; cuando quien critica calcula las consecuencias; cuando el periodista sabe que puede terminar se帽alado, exhibido, denunciado o monitoreado.

Y aqu铆 entra algo que me parece fundamental: la intenci贸n tambi茅n importa.

No s茅 cu谩l es la intenci贸n del gobierno federal, del INE o de cada autoridad que ha impulsado estas medidas. Precisamente por eso hay que preguntar.

驴Cu谩l es la intenci贸n de monitorear la iron铆a de un periodista? 驴Qu茅 se busca al registrar sus gestos? 驴Para qu茅 exhibir p煤blicamente a comunicadores cr铆ticos? 驴En qu茅 momento proteger derechos comienza a confundirse con vigilar la manera en que se cuestiona al poder?

Una democracia necesita autoridades capaces de soportar la cr铆tica. Tambi茅n la inc贸moda, la dura, la ir贸nica y hasta la injusta. Gobernar implica estar bajo escrutinio.

Y aunque muchas de estas propuestas hayan sido corregidas o detenidas, ser铆a un error quedarnos solamente con la tranquilidad de que no prosperaron.

Tambi茅n importa preguntarnos por qu茅 fueron propuestas.

Porque cuando las se帽ales comienzan a acumularse, quiz谩 el verdadero riesgo no sea que ma帽ana alguien nos proh铆ba hablar.

El riesgo es que poco a poco empecemos a preguntarnos si conviene hacerlo.



EVA FAR脥AS VALDEZ es periodista y comunic贸loga coahuilense, con m谩s de 20 a帽os de experiencia en comunicaci贸n, imagen y relaciones p煤blicas. Es mam谩 y escribe desde una mirada cercana y profundamente humana: conecta la vida cotidiana con los grandes temas de nuestro tiempo, especialmente las mujeres y la comunidad. Cree en las historias como una forma de acompa帽ar y transformar, y en la palabra como un impulso para construir entornos m谩s justos y m谩s humanos.

Las expresiones aqu铆 vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opini贸n y no necesariamente reflejan la postura editorial de Mobilnews.mx.

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