EFE
Ciudad de México, 21 Jul.- La decisión de Estados Unidos de mantener vigente el Tratado de Libre Comercio con México y Canadá (T-MEC), pero someterlo a revisiones anuales, creó una “certeza negativa†que reduce el temor inmediato a una ruptura, aunque prolonga las dudas sobre su duración, las reglas futuras y las condiciones para invertir en México, advirtieron analistas consultados por EFE.
Rodolfo Ostolaza, subdirector de Estudios Económicos de Banamex, explicó que las empresas saben ahora que el acuerdo continuará al menos durante la próxima década, en una especie de "certeza negativa", pero desconocen si será extendido posteriormente o qué cambios exigirá Washington.
“Sabemos que el tratado seguirá vigente al menos por 10 años, pero no sabemos si va a continuar más allá de esoâ€, dijo Ostolaza, quien consideró que las revisiones anuales cambiarán el matiz de la incertidumbre, al sustituir una decisión única por negociaciones recurrentes.
El economista prevé numerosas mesas bilaterales en los próximos años, pero pocos avances inmediatos sobre la extensión del pacto.
Su escenario central es que Estados Unidos postergue una definición hasta 2028, antes del relevo presidencial, para que Donald Trump pueda presentar el resultado como una victoria polÃtica.
Ese horizonte, agregó, dejará en espera proyectos que necesitan conocer las reglas de acceso al mercado norteamericano antes de comprometer recursos, con un efecto que, según dijo, ya se observa en la inversión privada.
Janneth Quiroz Zamora, directora de Análisis de Grupo Financiero Monex, coincidió en que el cambio no es solamente de calendario, sino de dinámica, porque transforma la revisión del T-MEC en un proceso prácticamente permanente y eleva el escrutinio sobre las decisiones comerciales, regulatorias y de inversión.
La especialista advirtió que cualquier diferencia no resuelta podrá reaparecer al año siguiente, manteniendo una incertidumbre regulatoria mayor que bajo el esquema sexenal y afectando particularmente a los proyectos de largo plazo.
Las empresas necesitan certeza jurÃdica antes de comprometer capital, instalar plantas o ampliar operaciones, opinó Quiroz.
Jacobo RodrÃguez, analista financiero de Roga Capital, diferenció entre el impacto inmediato del discurso estadounidense y sus efectos estructurales.
Según RodrÃguez, los mercados reaccionan ahora con menor intensidad a las declaraciones más agresivas del presidente Donald Trump, pero la falta de certidumbre jurÃdica obliga a las empresas transnacionales a pensarlo dos veces antes de invertir en México.
También estimó que la incertidumbre continuará durante el resto de la Administración Trump.
RodrÃguez destacó que Estados Unidos sigue marcando la pauta en las negociaciones y pidió profesionalizar equipos mexicanos dedicados a estas conversaciones anuales para evitar una dependencia creciente de las decisiones de Washington.
Pese a estos riesgos, los tres especialistas descartaron como escenario central una ruptura del acuerdo, mientras la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha dicho que el equipo mexicano buscará un acuerdo que perdure por los años sin necesidad de revisiones anuales complejas, al considerar que no beneficia a ninguna de los tres paÃses miembros.
Entre este martes y el viernes próximo, equipos técnicos de México y Estados Unidos llevan a cabo la tercera ronda de negociaciones bilaterales y la primera desde 1 de julio cuando se activaron revisiones anuales.
BANORTE DICE QUE INCERTIDUMBRE DEL T-MEC ACORTA LOS PLAZOS DEL CRÉDITO
La falta de certeza sobre el horizonte del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) está llevando a las empresas a solicitar créditos con vencimientos más cortos, aunque el banco mexicano Banorte prevé que una mayor claridad en las negociaciones impulse el financiamiento durante el segundo semestre de 2026.
José Marcos RamÃrez Miguel, director general de Grupo Financiero Banorte, explicó este martes en una conferencia que la demanda no se ha detenido, pero las compañÃas muestran cautela para comprometerse por periodos prolongados y podrÃan ampliar sus planes cuando avance la revisión comercial.
"Estamos teniendo más cortos plazos que largos plazos por la situación (la revisión del T-MEC). No es que se vea mal, pero se puede ver mejor", dijo al presentar los resultados del banco en el segundo trimestre de 2026, donde también advirtió: “hay que prepararnos para mucha volatilidadâ€.
El banco espera una ligera aceleración conforme México y Estados Unidos resuelvan temas pendientes y las empresas recuperen visibilidad para planear inversiones y contratar deuda a plazos mayores.
Alejandro Padilla, economista en jefe de la firma, recordó que las revisiones anuales mantienen vigente el T-MEC durante 10 años y pueden funcionar como transición hacia una futura extensión por otros 16 años, escenario que considera conveniente para los tres socios.
La institución destacó que la integración regional permitirÃa a Norteamérica competir mejor frente a China y señaló como asuntos centrales las reglas de origen, el sector automotriz y los aranceles estadounidenses de las secciones 122 y 232, que afectan también al acero y el aluminio.
También estimó que la revisión puede favorecer una sustitución gradual de importaciones asiáticas, toda vez que México exporta entre 8.000 y 9.000 millones de dólares anuales a China, pero importa cerca de 120.000 millones, según explicó Padilla.
Por otra parte, la firma mantuvo en un 1,4 % su previsión de crecimiento para la economÃa mexicana en 2026.
Y calcula que el producto interno bruto avanzó un 1,3 % trimestral entre abril y junio, tras caer un 0,6 % en el primer trimestre, y proyecta incrementos interanuales de entre el 1,2 % y el 2,2 % durante la segunda mitad del año.
El principal riesgo para la firma, explicó, "es una desaceleración más intensa de la economÃa mundial", aunque el banco resaltó que las exportaciones mexicanas crecieron más del 20 % entre enero y mayo.
En sus resultados trimestrales, Banorte reportó una utilidad neta de 15.550 millones de pesos (unos 889 millones de dólares), un alza interanual del 6 %.
La cartera de crédito vigente creció un 8 %, hasta 1,27 billones de pesos (unos 72.754 millones de dólares), mientras el financiamiento al consumo avanzó un 10 %.
En tanto, el crédito automotriz aumentó un 26 %, el de nómina un 14 %, las tarjetas un 12 % y las hipotecas un 5 %.
Mientras que la cartera comercial subió un 8 %, la de Gobierno un 7 % y la corporativa un 2 %. La captación tradicional aumentó un 6 %, hasta 1,2 billones de pesos (68.518 millones de dólares), con una morosidad del 1,5 %.