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Redes sociales, el enga√Īo que anima a miles de migrantes por la selva del Dari√©n

Publicado el Vie, 22/09/2023

EFE

Bajo Chiquito, Panam√°, 22 Sep.- Horrible, horrible, repiten muchos migrantes. El paso por la selva del Dari√©n, la frontera natural entre Panam√° y Colombia, no es como imaginaron. Guiados por videos que inundan las redes sociales y el relato de conocidos, la desinformaci√≥n y el enga√Īo acent√ļan la crisis migratoria.

"¬°Fuerza, fuerza!", anima un hombre mientras gu√≠a a un grupo de migrantes a trav√©s de la corriente de un r√≠o. Cruzan unidos en cadena. Dos ni√Īas lloran, gritan al ser arrastradas por el agua, pero las sostienen en volandas por la mu√Īeca, hasta la otra orilla.

No es la primera vez. En muchos puntos los ríos marcan el camino para no perderse a lo largo de la selva, y su serpentear hace que sea inevitable sumergirse.

"Hay una se√Īora que tiene diez d√≠as tirada all√°", dice un joven que acaba de cruzar el r√≠o en la zona de Come Gallina, a la salida de la jungla. Se quedan por el cansancio, deshidratados, o porque resultaron heridos. Tambi√©n sufren ataques de animales salvajes o de criminales, que les roban.

La venezolana Delia G√≥mez, de 51 a√Īos, se encuentra ya a salvo en lo que los migrantes conocen como "la ONU", el centro de recepci√≥n migratoria de Lajas Blancas instalado por las autoridades paname√Īas, donde se les da cobijo, atenci√≥n m√©dica y alimento.

Est√° sentada bajo una carpa, sudorosa con la mirada perdida. Tiene una rodilla vendada.

"Eso es horrible, no se lo recomiendo a nadie, qued√© sola. Mis compa√Īeros me dejaron sola, sin comida, sin nada. No recuerdo qu√© tiempo tuve all√≠ en la selva, de verdad, perd√≠ la noci√≥n del tiempo. Vi muchos muertos", dice a EFE.

El primer poblado al que llegan al salir de la selva es Bajo Chiquito, situado a la orilla del r√≠o Tuquesa. Este asentamiento ind√≠gena de unas pocas decenas de casas de madera est√° desbordado por miles de migrantes, que hacen cola durante horas para registrarse con las autoridades paname√Īas.

Ese registro no deja de romper r√©cords: seg√ļn datos oficiales, en lo que va de a√Īo han cruzado esa selva m√°s de 385.000 personas, frente a los 248.000 de todo 2022, el mayor n√ļmero que se ten√≠a. Esperan que en 2023 se alcancen los 500.000.

Solo en agosto se produjeron adem√°s casi 82.000 llegadas, un dato ins√≥lito frente a los 31.000 del mismo mes del a√Īo pasado, atravesando una media de casi 3.000 diarios. El 20 % son ni√Īos.

La venezolana Noelia Rojas sostiene a su hija en brazos en una zona de acampada en Bajo Chiquito. La ni√Īa se gira, sonriendo a la c√°mara. Entonces la madre comienza a relatar su traves√≠a por la selva, "horrible", y al recordar los muertos la expresi√≥n de la peque√Īa cambia a triste.

"Si yo hubiese sabido que ese camino era así, no arriesgaría a mi hija", reconoce a EFE. "Me vine confiada (...) porque no tenía la menor idea de que eso iba a ser así".

Se inform√≥ "en las redes sociales, pero lo que presentan en las redes no es ni la cuarta parte de lo que uno vive en la realidad". Entonces la ni√Īa se acerca al o√≠do de la madre y le cuenta un secreto. "Un ni√Īo muerto" en el camino. Est√° traumatizada, asegura.

TIKTOK, EL GU√ćA

Basta con escribir "Darién" en la aplicación de TikTok para asistir a decenas de relatos de migrantes sobre sus andanzas por la selva. Los hay dulcificados, entre risas, como si fuera un paseo de domingo. Otros son más duros, mostrando las trochas de barro, muertos, o gente abandonada en el camino.

Para evitar esos peligros, se anuncian entonces aquellos que prometen viajes "VIP" con "gu√≠a experimentado", "seguros". Algunos cuentan su experiencia: el gu√≠a "fue muy amable". Y es que "si tu sue√Īo es viajar a Estados Unidos, este a√Īo lo puedes hacer".

Olivier Tenes, especialista de la Organizaci√≥n Internacional para las Migraciones (OIM) en Gobernanza de Fronteras y Migraci√≥n, explic√≥ a EFE que "los grupos involucrados en el tr√°fico il√≠cito de migrantes usan h√°bilmente las redes sociales".

"Las personas migrantes, desesperadas por su situación económica o familiar y frustradas ante las dificultades para acceder a opciones de migración regular, ceden fácilmente a las falsas promesas de viajes fáciles y seguros que hacen los traficantes", detalla Tenes, que recuerda que en 2022 se contabilizaron 1.457 migrantes muertos o desaparecidos en las rutas americanas.

Seg√ļn anota a EFE Camilo Ram√≠rez, director en Colombia de la organizaci√≥n humanitaria HIAS, los migrantes prefieren informarse a trav√©s de TikTok o de otras redes sociales por la cercan√≠a que sienten con la persona que est√° narrando su experiencia migratoria.

Es diferente "que un venezolano que ha hecho la ruta se lo cuente a otro venezolano que la quiere hacer, ese voz a voz de que lo logró y de que no es tan difícil", a que se lo cuente otra persona, y por eso "es la fuente preferida, aunque no la más fidedigna".

NO ES LA REALIDAD

Mari√°ngela Torcate, venezolana, cuenta c√≥mo fue su viaje: "Quiere que le diga la verdad, eso no se lo recomiendo ni a mi peor enemigo. De verdad, esa no es una ruta para migrar. Lo que pasa es que uno por el desespero, por la necesidad de estar all√°, toma esa decisi√≥n".

Pero no se lo esperaba así, ya que, cuenta, en TikTok veían algunas cosas "pero no lo que realmente es". Dice que se dejó llevar por lo que vio en la red social y que no buscó otro medio de información porque "como le digo es el desespero de huir".

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